El show trucho de Massa

El show trucho de Massa
El asalto a la casa del intendente de Tigre está marcado por varias irregularidades. El detenido sería parte del aparato del Frente Renovador. La inseguridad nuevamente en el foco
El montaje mediático construido alrededor de la figura del intendente de Tigre y precandidato a Diputado, Sergio Massa, tuvo un nuevo capítulo luego de que se conociera que quince días atrás su casa había “sido robada”.

Las cámaras que filmaron el hecho delictivo dio cuenta que el prefecto Alcides Díaz Gorgonio era uno de los maleantes que ingresó a la casa del Jefe Comunal, ubicada en un lujoso country del distrito bonaerense.

Tras el episodio se realizaron varios allanamientos en los que fue detenido Gorgorino y donde se labró el pedido de detención de dos prefectos más que estarían implicados en el ilícito.

Ahora bien, muchos cabos sueltos hicieron que la noticia se convirtiera en un escándalo. A partir de allí se trazaron distintas hipótesis. Una de ellas es que el referente del Frente Renovador haya decidido ocultar el acontecimiento para disimular la creciente inseguridad que registra la ciudad que viene gobernando desde el 2007. En ese sentido, y teniendo en cuenta que su campaña electoral se basa en la instalación de cámaras para combatir el crimen (ver recuadro), reconocer la situación que atraviesa la ciudad lo dejaría mal posicionado a días de llevarse a cabo las primarias.

Por otro lado, distintas fuentes sostienen que lo sucedido fue pergueñado desde el propio massismo para poner como tema de agenda la inseguridad, una de los talones de aquiles del gobierno. En ese contexto, circularon varias denuncias de dirigentes opositores y oficialistas sosteniendo que Gorgonio era un puntero político fuertemente vinculado a la comuna de Tigre. De hecho, fuentes de las fuerzas de seguridad nacional llegaron a sostener que dos años atrás el propio Massa ofreció al delincuente en cuestión a hacerse cago de la seguridad del country donde vive.

El escenario montado tuvo su máxima expresión en la conferencia de prensa brindada por el intendente de Tigre, quien intento sacarle rédito político a la situación al señalar que “si alguien pensaba que con esto nos íbamos a asustar o amedrentar, se equivoca”. A su vez, su mujer Malena Galmarini destacó que “no fue un hecho de inseguridad normal”

Cualquiera de las dos hipótesis planteadas se encuentra llena de mentiras y ocultamientos, no haciendo otra cosa que echando por tierra la campaña mediática desandada meses atrás por el Frente Renovador que apuesta a posicionar a Massa como lo “nuevo” de la política.

La falacia de las cámaras de seguridad

Más allá del rumbo que tome la investigación y de las intenciones perseguidas por Massa, el escándalo sucedido da cuenta de una situación de extrema inseguridad. De hecho, casi al mismo momento que se daban a conocer las filmaciones del robo en el country, una noticia de película recorría los noticieros nacionales dando a conocer que dos policías eran baleados por delincuentes en pleno centro de operaciones de Tigre, luego de que estos últimos intentaran robar un patrullero (ver Trama Urbana).

En este contexto, la políticas contra la inseguridad llevadas a cabo en el distrito bonaerense mostraron su decadencia, ya que las cientos de cámaras instaladas demostraron ser ineficientes para resolver una problemática social tan sensible como es la inseguridad.

“Evidentemente puede haber un error en las políticas de seguridad cuando ponemos todo el acento en las tecnologías. En este caso Massa hace hincapié en las tecnologías, pero eso no resuelve nada en sí mismo”, indicó a Hoy Luis Vicat, licenciado en Seguridad. Además destacó que “el sistema de seguridad es como una cadena que siempre fracasa por el eslabón más débil” y que “no puede basarse en un solo componente como es la tecnología”, ya que “es como tener un buen timbre en mi casa, pero no tener puerta”.

Casal denunció irregularidades en la investigación y criticó al fiscal

El relato de Sergio Massa parece caminar sobre la cornisa. En ese sentido, el ministro de Seguridad de la provincia de Buenos Aires, Ricardo Casal, hizo que las versiones del Jefe Comunal tambaleen aún más al poner en duda el rumbo que tomó la investigación. y criticar al fiscal a cargo.

“Claramente se ponen en dudas todas las actuaciones posteriores es, primero el ocultamiento a la opinión pública de un hecho tan importante como fue robo al intendente de Tigre”, sostuvo el funcionario bonaerense, quien detalló cada uno de los errores en los que incurrió Mariano Magaz, fiscal a cargo.

“No solicitar por ejemplo, la prueba de rastros en la casa. El delincuente actuó sin guantes, dejó huellas digitales. No hizo una rueda de identificación, no sabemos cómo se identificó al delincuente tan rápidamente y que funcionarios y qué testigos lo hicieron”, agregó Casal, quien además informó que “los allanamientos los ordenó de urgencia, un par de policías y comisarios lo acompañaron sin saber a donde iban y por qué motivo”.

Por último, el ministro concluyó que “no quedan dudas de que el fiscal actuaba con un secretismo absoluto, que no es habitual”.

Apuntan al massismo y a Berni

La diputada Margarita Stolbizer señaló que "el asalto está mostrando que hay una guerra de mafias y grupos de inteligencia". Asimismo, enfatizó las "dudas que deja la Prefectura, dependiente de Sergio Berni, involucrada en el hecho".

Por último, cuestionó las políticas de seguridad de Massa y dijo que "si esto pasa en la casa del intendente en el country, ¿Qué le espera a los demás vecinos de sectores medios y pobres que no tienen seguridad privada?".

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