Scioli y De Narváez dialogan en reserva para evaluar un armado electoral conjunto de cara a 2013

Scioli y De Narváez dialogan en reserva para evaluar un armado electoral conjunto de cara a 2013
El gobernador y el diputado del peronismo disidente coinciden en que el kirchnerismo profundizará sus ataques a la oposición y analizan cómo enfrentarlos
Habría algo más que simple cordialidad en la relación entre el gobernador bonaerense, Daniel Scioli, y el diputado Francisco de Narváez, candidato a sucederlo en la provincia. Tras algunas reuniones reservadas entre ellos, cerca del empresario se entusiasman con la idea de que el año próximo acuerden en Buenos Aires una lista de candidatos a legisladores nacionales y provinciales integrada por dirigentes sciolistas y peronistas no kirchneristas.

En el denarvaísmo creen que la propia necesidad de supervivencia de Scioli lo llevará a este arreglo, ya que, evalúan, necesitará imperiosamente un escudo en la Legislatura bonaerense que lo proteja de las embestidas kirchneristas en su contra.

Por su parte, el gobernador Scioli, dicen quienes lo frecuentan, ya está convencido de que el kirchnerismo persistirá en sus ataques y que le pondrá muchos palos en la rueda antes de entronizarlo como candidato natural a suceder a Cristina Kirchner para las presidenciales de 2015. Por eso, en el sciolismo aseguraron que ya nadie cree seriamente que la Presidenta comparta con ellos el armado de las listas legislativas del año próximo.

Scioli se convenció de esta realidad tras afrontar en julio pasado la peor crisis de su gestión, cuando no pudo pagar en tiempo y forma los aguinaldos provinciales por el retaceo de fondos desde la Nación. De Narváez salió en defensa "de la institucionalidad" de la provincia, un gesto que el gobernador valoró. El diálogo entre ambos habría continuado luego por canales reservados; como nexos actuaron José "Pepe" Scioli -que se acercó otra vez a su hermano y oficia de operador suyo con un sector del PJ disidente- y un legislador muy cercano a De Narváez en quien Scioli confía.

En el sciolismo descartan que haya algún tipo de entendimiento político con De Narváez. "Daniel apoyó la reelección de Cristina y el voto joven; todo lo contrario a lo que opina Francisco. No hay nada entre ellos", afirmaron ayer a la nacion voceros directos de Scioli.

ENTENDIMIENTO

El denarvaísmo no se altera. "Scioli no va a romper con el Gobierno; tiene que sobrevivir hasta el final de su gestión y lo entendemos", dicen. De Narváez tiene dos certezas: una, que Scioli "está" con el kirchnerismo pero no "es" kirchnerista. Dos, que el gobernador bonaerense será el actor protagonista en el futuro político. "El próximo presidente provendrá del peronismo", afirma De Narváez como un dogma en las charlas con sus allegados.

Para que esta predicción del dirigente del PJ antikirchnerista se cumpla es prioritario ganar las elecciones legislativas de 2013 o empardarle al kirchnerismo en la provincia de Buenos Aires el año próximo.

"El kirchnerismo perderá en Córdoba, Santa Fe y Mendoza", razonan en el PJ disidente. De Narváez pretende renovar su mandato como diputado bonaerense; su posible competidora directa, la diputada Gabriela Michetti, la carta que agita Mauricio Macri, finalmente no jugará, deslizan en el denarvaísmo.

"Mauricio tiene que cuidar la Capital del avance de [la diputada] Graciela Ocaña. La única figura capaz es Gabi [por Michetti]", razonan.

¿Y Sergio Massa? El intendente de Tigre tiene una altísima imagen pública, y mucho se especula con que Scioli optaría por él para sucederlo al frente de la provincia.

De Narváez mide sus pasos, desconfiado. Su obsesión, ahora, es galvanizar un polo opositor peronista en la provincia de Buenos Aires. Su próximo objetivo será arrimar a Macri en este armado; el diálogo con el jefe de gobierno porteño ya está abierto. "No puede quedar afuera", aseveran en su entorno.ß.

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