Scioli: ¿Tendrá espaldas?

Scioli: ¿Tendrá espaldas?

En un escenario de recesión y estancamiento económico, y con un kirchnerismo que lo vapulea en cada aparición pública, ¿podrá el gobernador bonaerense bancarse el fiasco del modelo K?. Análisis pormenorizado de cara a la elección presidencial

Como opción central de triunfo de cara a las elecciones presidenciales de este año, el gobernador Daniel Scioli plantea un mayor acercamiento a la presidenta Cristina Fernández, sin criticar las decisiones que ésta viene tomando en materia económica y que están llevando al país cada día más cerca del abismo.

Ya son muchos quienes se preguntan dentro del mundo político, si el mandatario bonaerense tendrá las espaldas políticas para bancarse el cruento fracaso del modelo kirchnerista en todos los rubros, que ha llevado a que las necesidades de los trabajadores crezca sin techo a la vista y la realidad social sea cada día más inestable.

Con un gobierno que apenas llega al 20% de aceptación social y con un tejido económico que está yendo a pique, ¿tendrá Scioli la capacidad política para soportar los embates del gobierno hacia su figura y el querer imponer a Axel Kicillof como su candidato a vicepresidente?, ¿podrá el gobernador bancarse la sistemática destrucción del PJ en que ha incurrido el kirchnerismo?, ¿logrará el mandatario provincial desligar su nombre de los ocasos sociales cometidos en la “década ganada”, caso inseguridad, pobreza, marginación, entre otros temas?, ¿tendrá el exmotonauta la cintura política necesaria para sortear los pedidos de los intendentes que ven una situación en sus distritos que se desborda y los supera por completo?.

Preguntas sin respuestas dentro del horizonte sciolista, que por ahora parece transcurrir su vida política ligada a los intereses del kirchnerismo, sin percatarse que una mayor aproximación a los ideales oficiales, puede ser justamente el factor que le impida pelear con solidez su sueño de llegar a la Casa Rosada.

Las clases media y alta se vieron perjudicadas y la mayoría le bajó el pulgar a la propuesta del Frente para la Victoria. Pero también hay disconformidad con el oficialismo desde los sectores populares y obreros, ya que ellos son los que más viven con la devastadora incertidumbre de llegar con lo básico y necesario a fin de mes.

Lo real versus el relato

Las Primarias de agosto próximo, servirán para dejar claro cómo la sociedad se ha hartado de la forma petulante y agresiva de hacer política que ha tenido el kirchnerismo durante los últimos años.

Hablando en off con muchos encuestadores y analistas de la realidad, dicen por lo bajo para que no se enoje el gobierno y les quite sus suculentos contratos con el Estado, que el nivel de aceptación real del kirchnerismo hoy día, no supera el 20%, y que será muy difícil para el candidato que represente la continuidad, poder traspasar esa barrera electoral.

Jubilados, profesionales, trabajadores, estudiantes, el campo, todos votarían en forma mayoritaria en contra del modelo kirchnerista, lo que hace más que complicado para Daniel Scioli representar a esos sectores si sigue pegado al pensamiento kirchnerista. ¿Cómo hará el mandatario provincial para sortear todos estos obstáculos?.

El Justicialismo y su factor de poder

Uno de los efectos devastadores que ha tenido la mal llamada década ganada, ha sido el factor destructivo sobre los partidos políticos. Hoy día, el Partido Justicialista se ha convertido prácticamente en una cáscara vacía, que representa a muy pocos y que sólo busca mantener al oficialismo en el poder a cualquier costo.

Primeramente con Carlos Menem, y luego con Néstor Kirchner, el movimiento obrero dejó de ser la columna vertebral del PJ, y durante los últimos años lo que puede verse es la decadencia del Justicialismo hacia su interior y el desaire constante a los intereses de la clase obrera.

El desafío de Daniel Scioli si quiere hacer fuerte su candidatura, es devolverle poder real a la estructura del peronismo, haciendo enérgico el reclamo y acontecer de los trabajadores, para devolver al PJ el espíritu constructivo que supo tener durante décadas en el país.

Hoy el Justicialismo se ha convertido en un sello vendido al mejor postor para ganar elecciones, avalando el proceso destructivo de la producción nacional, y con intendentes y gobernadores que esperan desesperados una “dádiva” del gobierno nacional para poder mantener en pie sus administraciones.

Si el mandatario bonaerense sigue pegado a la soberbia oficial que tiene a un PJ maniatado y sin posibilidades de decidir el futuro de la Argentina, sus probabilidades de llegar a la Casa Rosada se achican tremendamente.

¿Cómo hará Scioli para explicar “la ruta del dinero K” y los gravísimos hechos de corrupción de los funcionarios de CFK? ¿Qué bandera levantará el gobernador bonaerense para seducir al electorado?

Lo social, clave en la elección

Los números de la realidad hablan por sí solos, y lo que muestran es una Argentina partida en dos, con amigos del poder que hacen grandes negocios y obtienen suculentas ganancias, y pobres que cada día se sumergen más en la miseria y la desesperación.

Un estudio realizado por el Instituto Pensamiento y Políticas Públicas (IPyPP), que dirige el diputado nacional Claudio Lozano, señala que en la Argentina la tasa de pobreza trepa al 36,2%, mientras que la indigencia llega al 11,1%, es decir, casi 20 millones de argentinos se encuentran por debajo de la línea de pobreza.

En las certezas que pueda plantear el gobernador Daniel Scioli para salir de este profundo horizonte de desesperanza, estarán sus posibilidades de triunfo electoral, pero seguramente que eso no se hace alabando a Axel Kicillof y sus desacertadas medidas para salir del encierro económico en el que se encuentra sumergido el país.

La economía argentina entra en un punto de inflexión con el estancamiento desde 2012 en adelante, restricción que limita la creación de empleo, y a partir del 2014 se agrava con un proceso de ajuste y devaluación con retraso de ingreso que profundiza un cuadro recesivo.

De las respuestas que sepa dar Scioli a esta encrucijada en la que se encuentra inmerso el país por la incapacidad oficial para dar solución real a los problemas reales de la gente, estarán sus perspectivas de poder comandar los destinos del país.

¿Con Axel Kicillof como compañero de fórmula?

La economía nacional pasa por uno de sus peores momentos, ya que al alto proceso inflacionario se le suma una recesión creciente, que ha llevado a la Argentina a una estanflación, es decir, un estancamiento económico cercado por la inflación.

Por el momento, el gobernador bonaerense no ha planteado cambios reales al modelo económico que se viene llevando adelante desde el 2003, sino que por el contrario, hasta se plantea la posibilidad de que el ministro Axel Kicillof, autor de los últimos desastres en materia económica, sea su compañero de fórmula, algo así como ponerse un salvavidas de plomo.

El sábado por la noche en el programa de Mirtha Legrand, el exmotonauta alabó la capacidad de Kicillof para manejar los destinos de la economía en medio de la crisis financiera global, dejando claro que no plantea romper con el kirchnerismo, sino que por el  contrario, confía en que los números de las encuestas dentro del oficialismo, que lo muestran arriba de los sondeos, lleve a la presidenta Cristina Fernández a inclinarse por su candidatura dentro del Frente para la Victoria.

La grave crisis que pasa la Argentina, originada por el propio Kicillof al no poder o no querer arreglar con los fondos buitre, lleva a que el país esté urgido de dólares contantes y sonantes, de ahí que los dineros y capitales chinos sirvan para aliviar cuestiones temporales, pero que pueden agravar la desesperanza económica de cara al corto y mediano plazo.

El darle a la “maquinita” de hacer dinero, lleva a que la inflación en vez de retroceder, avance en forma imparable, y por ahora en las mentes oficiales, incluidas las de Daniel Scioli, no parece haber alternativas políticas reales de cambios concretos al descalabro económico que ha llevado adelante el kirchnerismo.

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