Schiaretti aceptaría presidir el PJ “como un gesto de unidad”

Schiaretti aceptaría presidir el PJ “como un gesto de unidad”
El gobernador estuvo ayer reunido con su Gabinete en Río Cuarto, donde realizó declaraciones político-partidarias.
El gobernador Juan Schiaretti reconoció ayer por primera vez que “aceptaría ser el presidente del Partido Justicialista de Córdoba, sólo si este gesto representa que habrá unidad”, tras lo cual acotó que “inmediatamente pediría licencia, porque no se puede gobernar y hacer política”.

Las declaraciones del gobernador revelan su intención de encabezar la lista provincial del peronismo, que más allá de la licencia, la conducción durará más de tres años una vez que haya finalizado su mandato al frente del gobierno provincial.

De los dichos del gobernador también se desprende que el peronismo estaría cerca de lograr una lista de unidad, de la que participarán el “delasotismo” y el “parte del kirchnerismo”, de la que quedarán por fuera algunos sectores como el caso del de Olga Riutort en la Capital.

De acuerdo a versiones que corrieron en los últimos tiempos, el alterno de Schiaretti, sería Daniel Passerini, un dirigente delasotista que en estos momentos es jefe de la bancada de Unión por Córdoba (UPC) en la Legislatura.

Schiaretti tras el final de su mandato en la gobernación, tendrá hasta el 27 de marzo de 2015 como presidente del partido, de manera que se convertirá en un referente político de importancia a nivel provincial si el triunfo es del peronista José Manuel de la Sota, o el jefe de la oposición en caso de ganar Luis Juez u Oscar Aguad.

Cuando el plazo para la presentación de listas expira el próximo jueves a las 12 del día, la señal de Schiaretti despeja la incógnita sobre quién será la cabeza de lista del justicialismo a nivel provincial.

Contratados

Schiaretti ratificó ayer que no pasará a planta permanente a los contratados del Estado provincial: «Se tiene que acabar en Córdoba y Argentina eso de que cuando un gobernante llega al final de su mandato pasa en masa a los contratados, limitando la capacidad de acción del futuro gobernador. Tomar esta decisión es actuar con seriedad».

El gobernador explicó su posición: «Yo fui muy claro; dije que había que hacer el análisis caso por caso para ver quién pasaba a planta permanente. No nos dio tiempo, porque lo primero que había que hacer era cumplir con la ley, votar por unanimidad en la Legislatura para llamar a concurso para los cargos jerárquicos en los dos niveles, en los cargos más altos y en los intermedios. Esas dos cosas las hemos podido hacer.

«Como no hemos podido analizar caso por caso, yo no voy a pasar en masa los contratados a planta permanente para condicionar al próximo gobernador. Yo estoy seguro que ningún gobernador va a echar a un trabajador público contratado si está trabajando», agregó. Sostuvo que «el gobernador que viene, con el tiempo adecuado, deberá hacer el análisis caso por caso, para ver cuál corresponde que pase a planta permanente. Lo otro es continuar utilizando al Estado como botín de guerra y el que se va nombra a mansalva y condiciona al que viene. Y ya hemos visto las consecuencias que les trae a los diversos niveles de administración cuando alguien toma ese tipo de actitud, sea en la Provincia o en algún municipio», finalizó.

Comentá la nota