Para el Gobierno “es una operación política” del intendente. Durísma respuesta
El asalto -que ocurrió el 20 de julio pasado en la casa de Massa en el barrio cerrado Isla del Sol, en Rincón de Milberg- había sido revelado por un diario porteño cercano al gobierno nacional, donde se atribuyó intenciones políticas a un presunto “ocultamiento” de la información por parte del candidato.
Ayer, el intendente dio una conferencia de prensa junto a su esposa Malena Galmarini, a la que respondió con dureza Berni. Aunque la esposa de Massa aclaró que el robo “no fue un hecho de inseguridad normal”, el jefe comunal habló de un asalto “esclarecido”, pero no descartó que tenga alguna vinculación política al afirmar: “Si alguien piensa que con esto nos íbamos a asustar, se equivocan”.
Ante esos dichos, Berni denunció que el prefecto detenido -identificado como Alcides Díaz Gorgonio y “suboficial de enlace” de la Secretaría de Seguridad- era “puntero político y remisero” del candidato por el Frente Renovador y advirtió que “estamos a las puertas de un escándalo político”.
“¿Por qué escondemos un hecho de inseguridad: para sacar rédito político o esconder estadísticas? ¿Es un hecho de inseguridad si Massa conocía perfectamente al delincuente?”, se preguntó el funcionario nacional.
El robo -por el cual también hay otros dos prefectos que estaban de guardia la noche del robo con pedido de captura- fue denunciado ante la Justicia por Malena Galmarini y el intendente dijo que no lo hicieron público hasta ahora por solicitud del fiscal Mariano Magas, que interviene en la causa.
“QUE SE INVESTIGUE”
“Nuestra idea no es politizar este tema. Sólo queremos contar qué pasó porque se difundió el tema. Si hay alguna cosa que no tiene que ver con el hecho puntual del robo, que se investigue”, reclamó el precandidato, aunque advirtió que “alguien que entra con un arma con silenciador y lo usa, no es una persona que sólo busca el hurto”. La esposa de Massa confirmó que en el mismo momento que ocurrió el hecho se lo informó el candidato al propio Berni.
“No tengo ninguna duda que esto es una operación tendiente a promocionar” su candidatura, sostuvo a su vez el secretario de Seguridad. Y habló de “los vínculos que existían entre la víctima y el victimario”. En esa misma línea, el funcionario señaló que “el señor Díaz Gorgonio conocía perfectamente a la familia Massa. Estamos ante una gran operación política”, señaló.
Desde el oficialismo salieron a plantear interrogantes sobre el hecho. El candidato a diputado nacional por el FpV, Martín Insaurralde, expresó su “duda” en relación con la denuncia de robo, y deslizó su sospecha al ser presentado “faltando cinco días” para las primarias.
El gobernador Daniel Scioli declaró en el mismo sentido. “El caso está lleno de dudas y sospechas”, dijo.
Con más contundencia, el ministro de Justicia y Seguridad Ricardo Casal, cuestionó la investigación del fiscal a cargo, Mariano Magaz, a la cual atribuyó “un pulso de secretismo absoluto”, y pidió que se aparte y se dé lugar a “un fiscal con criterios más objetivos”.
El funcionario enumeró las cosas que “no debió hacer el fiscal” e incluyó una serie de falencias como “delegar la investigación en la policía, no solicitar la prueba de rastros en la casa, no hizo una rueda de identificación y no sabemos como identificaron al detenido”.
“Tampoco notificó con el juez de garantía los allanamientos, obró con secretismo absoluto por proteger de alguna manera a alguien, al intendente o a alguien”, subrayó.
En tanto, en medio de las denuncias, Marcela Durrieu, suegra de Massa, responsabilizó “a la Presidenta de la Nación” y al secretario de Seguridad Sergio “Berni”, “de la seguridad” de su familia.







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