Por Jorge Fontevecchia.El martes pasado se produjo un debate entre periodistas muy inusual. Desde la desaparición de la Asociación Periodistas en 2004, el último cruce de cierta magnitud había sido en 2006, cuando renombrados periodistas se juntaron para denunciar la manipulación con la publicidad oficial y apoyar el lanzamiento del fideicomiso en contra de la discriminación gubernamental y el amparo judicial que promovió este diario y ganó en la Cámara en lo Contencioso Administrativo Federal el año pasado, como un claro anticipo de lo que serían en ese mismo fuero los fallos adversos al Gobierno por el uso de reservas y la remoción del presidente del Banco Central, que tanto irritaron al oficialismo.
Con el libro El jefe como excusa formal, la convocatoria perseguía el fin de hablar sobre periodismo. El título del debate era: "Periodismo de investigación, una decisión de alto riesgo". Y terminó en donde no podía no terminar: el cisma que Kirchner produjo en los medios y el periodismo argentino.
El debate casi completo el lector lo encontrará en la página 36 de esta edición. El diario La Nación informó sobre la polémica al día siguiente. El número uno de su redacción, Fernán Saguier, estaba entre el público, además de periodistas como Nacho López y Alfredo Leuco, y legisladores como Margarita Stolbizer y Gabriela Michetti, entre varios otros. Por su parte, el diario Clarín publicó un ‘breves’ que decía: "Ironías en el debate por El dueño (título). Se presentaba en el Congreso el nuevo libro de Luis Majul. Acompañaban... (nombra a los panelistas). Fue un debate fuerte. Fontevecchia le hizo una broma a Majul: ‘Me dijeron que a tu libro lo pagó Clarín’. Majul, rápido, le contestó con otra: ‘Me dijeron que a PERFIL lo compró el Gobierno’".
Quien lea lo dicho en esa reunión comprobará que el protagonista del debate –como lo viene siendo desde la irrupción de la nueva Ley de Medios– fue Víctor Hugo Morales. Pero como bien destaca Clarín, ese intercambio de bromas con Majul encierra significados sintomáticos: en mi caso, una monomanía con Clarín que trataré de superar, y en el caso de Luis, reproducir una sospecha inquietante: "PERFIL se hizo oficialista", que se repite en los comentarios de perfil.com, por aquellos lectores que son ciento por ciento anti K y ciento por ciento pro oposición.
Comparto su posición anti K, pero no el favoritismo acrítico por la oposición. Y lamento que no puedan comprender que es el propio Gobierno el que alimenta las usinas de rumores y las decenas de ciberpropagandistas que por Internet enlodan el buen nombre de críticos y opositores. En nuestro caso, tratando de reducir la credibilidad de las publicaciones de Editorial Perfil, que son las que continúan difundiendo las denuncias que más hieren al oficialismo.
En esta página hay sólo un ejemplo del diario PERFIL y otro de la revista Noticias del último mes: este diario fue el primero en dar la lista de quienes habían comprado dólares y el primero en denunciar en su tapa que Néstor Kirchner había comprado los ahora ya célebres 2 millones de dólares.
Y Noticias publicó que el jefe de Gabinete no cumple con la Ley del Nombre, que él promovió siendo ministro de Justicia y Derechos Humanos (que obliga a cada menor a recibir el apellido de su padre y de su madre). Hecho que, de ser revelado en la mayoría de los países del mundo, hubiera derivado en la inmediata renuncia del funcionario, mientras que en la Argentina actual pasa inadvertido bajo la increíble excusa que se trata de una cuestión de índole personal, cuando no se trata de un amorío o un chisme de infidelidad.
El rumor "PERFIL se hizo oficialista" se sube a los hombros de nuestras críticas a la oposición. Los que odian a Kirchner más que a la mentira no quieren verdades si éstas benefician a Kirchner, y prefieren falsedades si éstas lo perjudican. Eso no es periodismo. Tampoco da resultado a largo plazo cuando la verdad termina emergiendo. Las trayectorias sólidas se construyen con coherencia y no acomodándose siempre a la ola de la moda del momento.
Hace unos días en el programa de Canal 7 6,7,8, criticaban a la revista Noticias por haber sido –según ellos– menemista. ¿Qué habrán leído? Noticias, que acumuló treinta juicios de Menem, su familia y sus funcionarios cercanos. Seguramente se quedaron con los hijos de De la Rúa y otras críticas que se le hicieron al ex presidente radical cuando todavía era jefe de la oposición y gobernaba Menem. Qué miopía, ¿no? ¿No es la misma hoy?







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