En el peronismo de Córdoba achacan tanta incertidumbre en un enfrentamiento en el Gabinete nacional entre Julio De Vido, quien en la Provincia impulsa un acuerdo con José Manuel de la Sota, y el de Carlos Zannini y Florencio Randazzo, que gustarían mayor representación kirchnerista dentro de las listas del PJ cordobés, una pulseada que no tiene mucho de novedad.
Las indefiniciones paralizan al kircherismo de Córdoba, sus dirigentes aguardan instrucciones de Cristina Fernández de Kirchner, para saber de que lado se ubicarán, tal como lo dijo días pasados el intendente de Villa María, Eduardo Accastello, aunque pocos dudan que finalmente la alianza con José Manuel de la Sota tendrá luz verde.
También mientras se espera el cierre del acuerdo de los K con De la Sota, el gobernador Juan Schiaretti busca desde una posición de fuerza definiciones para su gobierno que deberían culminar en una alianza política.
Tras las críticas a la introducción de miembros en los directorios del empresas privadas donde la Anses tiene acciones, Schiaretti aflojó un poco la soga al respaldar una ley contra la compra de tierras por parte de capitales extranjeros que el Ejecutivo Nacional envió el año pasado al Congreso. La relación de tire y afloje demuestra un forcejeo por posicionamientos políticos. “No lograrán romper la buena relación que tenemos con el gobierno nacional”, dijo un funcionario del gobierno. Luego explicó: “Primero deberá haber un acuerdo económico para luego cerrar el político”, graficó alguien del oficialismo. En términos de números, Schiaretti busca que la Nación efectivice una deuda que tiene por planes habitacionales, y algunas rutas. Pero la demanda mayor está centrada en 6.000 viviendas que la Provincia reclama que vengan de la Anses, y que fue el motivo central de la crítica del gobernador. A fines del año pasado, el gobierno provincial recondujo estas casas por la Anses, en la medida que pensó que “iban a salir más rápido por esta vía que por la del Plan Federal”, que en Córdoba se llama Hogar Clase Media. Precisamente, un plan de viviendas es lo más atractivo para una campaña electoral, y es también un reclamo de los intendentes.
En gobierno piensan que tras el tironeo aparecerán estos fondos, lo que quedaría por ver es el destino político que tendrá Schiaretti, mientras que las viviendas quedarían para el bronce de una gestión signada por las obras.







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