El kirchnerismo corrió a Cobos de las conversaciones. Pichetto y Morales hablaron de analizar un proyecto de ley en el que trabajan técnicos de la UCR
Con otro golpe de timón, los Kirchner evitaron que Cobos se lleve parte de los pergaminos en la búsqueda de una salida para que el Gobierno utilice las reservas del Banco Central para el pago de la deuda, cuyo camino de consenso, hoy por hoy, se abriría a través de un proyecto de Ley que reemplace el decreto firmado por Cristina Kirchner. La moneda de cambio que proponen los radicales, a través de un proyecto propio para el uso limitado de reservas, incluye la reforma del Indec y la modificación del Presupuesto 2010.
"Queremos garantizarle a la Presidenta las herramientas que necesita para gobernar y seguir avanzando en su política de desendeudamiento. Para eso nos parece razonable mantener en vigencia el DNU hasta tanto sea tratado un proyecto de ley en sintonía con ese decreto", sostuvo Pichetto ante El Cronista.
La frase dejó en claro la dirección en la que avanzaron ayer las conversaciones. Después de una jornada cargada de rumores que parecían echar por tierra cualquier intento negociador, las señales de distensión llegaron de ambos lados. A primera hora de la tarde se encendieron las luces de alarma cuando al finalizar una cumbre que tuvieron Pampuro, Pichetto y los diputados Eduardo Fellner y Agustín Rossi (los principales referentes K del Congreso) se desechó la reunión pactada con Cobos y Morales. Estaba claro que la decisión no fue de los propios legisladores sino que la orden llegó del matrimonio presidencial, desde donde no querían darle trascendencia mediática al encuentro.
Un rato más tarde, sin embargo, llegaron las primeros signos de distensión. Las declaraciones que provenían del Ejecutivo ya no tenían el mismo tenor. El ministro del Interior, Florencio Randazzo, admitió que "no son necios" y si hay algún proyecto estaban dispuestos a tratarlo. La otra señal se leyó del gesto de la propia Presidenta, quien con la excusa del Fútbol para Todos, evitó el uso de la cadena nacional (ver aparte), como la semana pasada, y brindó un discurso alejado de la pelea política, y sin castigar a la oposición.
La jornada se cerró con un encuentro clave que protagonizaron los jefes del bloque K y de la UCR. Allí Pichetto y Morales avanzaron en varios temas. Por un lado, el kirchnerista se llevó la garantía de que la oposición recibirá en el Congreso a Mercedes Marcó del Pont (ver página 3). La otra señal conciliadora de la oposición, que se debatirá el jueves en la sesión de la cámara alta, fue que la Comisión Bicameral para el seguimiento de los DNU quedarán finalmente conformada por ocho legisladores por bando. Lo que se votará en el recinto será el presidente y vice de ese organismo, que quedará, casi con seguridad, para la oposición.
La charla abrió un canal para ahondar sobre un proyecto de ley para el uso de las reservas para el pago de deuda. Esta alternativa aún está en una etapa embrionaria y es por eso que el oficialismo quiere garantizarse que el DNU, que recién este jueves ingresará al Congreso, según especulan en el Senado.
Las posibilidades son analizar el meneado proyecto del pampeano Carlos Verna, quien se verá hoy con Pichetto, y el de los radicales, en el cual trabajan los equipos técnicos del partido. La idea de la UCR es que para usar las reservas para pagar deuda se detalle a qué acreedor se le pagará, ya que si se trata de un organismo estatal como ANSeS se puede buscar una refinanciación. Para los radicales, las reservas de libre disponibilidad del BCRA deben funcionar sólo como un fondo de garantías.









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