Dijo Ricardo Alfonsín: “No haría nada que pudiera dañar a mi país, al partido y a mi familia”, una vez proclamado por la estructura de la UCR como el candidato presidencial “orgánico” de esa fuerza.
Angel Rozas, Ricardo Gil Lavedra y Gerardo Morales, “facultados para avanzar con las consultas necesarias” para el armado de alianzas, tomarán contacto con referentes del socialismo, Margarita Stolbizer y otros partidos provinciales a la vez que explorarán acercamientos con Elisa Carrió y Pino Solanas, en este último caso “si baja a la Ciudad y deja de hacer campaña contra el radicalismo”. Salvo algunos peronistas puntuales (el nombre más repetido es Felipe Solá), por el momento hasta ahí llegarán las conversaciones que quedarán a la vista.
“Se habla de ingenierías que no garantizarían certezas y gobernabilidad. Ni siquiera éxito electoral, porque la sociedad ya sabe qué pasa cuando se juntan para ganar”, aseguró Alfonsín en su discurso, y en cambio propuso un “acuerdo de lealtad democrática” y políticas de Estado.
“No necesito agredir a nadie para señalar mis diferencias, ¡estoy muy seguro de mis convicciones!”, arrancó el tramo dedicado al kirchnerismo, en respuesta a una de las acusaciones de sus rivales radicales y otros opositores. "Dicen que tengo un estilo no apropiado para confrontar con el oficialismo. Se equivocan". Lo peor que le puede pasar al país es seguir con esta política caracterizada por la agresión”, dijo, y siguió con las críticas a Cristina: “Hay que terminar con la crispación. Nadie es enemigo por pensar diferente. Nadie es dueño de la verdad en la vida y menos en la política. Los soberbios y los necios se quieren apropiar de la verdad”.








Comentá la nota