Diputados de Mauricio Macri recorrieron el camino, que solo está ejecutado en menos del 10%. Responsabilizaron a la Casa Rosada.
La orden de Mauricio Macri fue clara: relevar las obras del gobierno nacional en energía, infraestructura vial y transporte. También, denunciar incumplimientos y moras cuando los hubiere.
En ese sentido, el bloque de diputados de Pro comenzó ayer a cumplir con ese plan de acción. Reunidos en el inicio de la autopista Pilar-Pergamino, cuya concreción está aún lejana, legisladores denunciaron "mala administración" y culparon directamente a la Casa Rosada.
"Ésta es una de las rutas más transitadas del país, pero al día de hoy sólo hay 12 kilómetros finalizados de un total de 180. Además, la obra cuenta con un presupuesto asignado de $ 1.452.983.000 desde 2006", esgrimieron los diputados Federico Pinedo, Patricia Bullrich, Federico Sturzenegger y Gladys González, a la vera de la ruta 8.
Los blancos elegidos apuntaron al corazón del poder kirchnerista. "Parece que la década ganada era para los contratistas amigos (...) Por culpa de la mala administración de la empresa kirchnerista Electroingeniería, solamente vemos pastizales en la zona", dijo Pinedo.
"Uno de los brazos de la corrupción ha sido y es la obra pública, manejada por Julio De Vido; las obras se hacen a destiempo, con presupuestos elevados y con la complicidad de empresas amigas", agregó Bullrich.






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