El gobernador de Santa Fe vaticina un balotaje entre Milei y una fuerza de "centro productivo", e invita al expresidente a sumarse a un frente electoral. La frialdad del macrismo, que prepara un acto en Chaco para blindar su identidad, y el silencio amarillo ante el escándalo de Manuel Adorni.
Por: Carla Pelliza.
Para el gobernador de Santa Fe, Maximiliano Pullaro, el escenario de 2027 ya tiene hoja de ruta: será una elección de tres tiempos donde el kirchnerismo quedará fuera de juego. Según su visión, el balotaje enfrentará a La Libertad Avanza contra una opción de centro republicana, hoy en vías de desarrollo. En ese camino, el radical no solo abrió la puerta a un frente amplio, sino que habilitó un posible reencuentro con el PRO de Mauricio Macri, una suerte de revival de Juntos por el Cambio. Sin embargo, desde el partido amarillo responden con distancia: aseguran estar concentrados en su propia identidad mientras el expresidente prepara un nuevo acto de demostración de fuerza.
En diálogo con Cadena 3, Pullaro reconoció aciertos macroeconómicos del Gobierno, pero cuestionó la lentitud de la reactivación y la falta de inversiones, una demora que, según analizó, deja a las clases populares con "muchas dificultades para llegar a fin de mes". Respecto a 2027, vaticinó que el peronismo "no superará los 20 puntos" por ser un orden agotado, mientras que a Javier Milei "le costará superar los 35", forzando una segunda vuelta contra una fuerza "del interior productivo". Fue allí donde lanzó el convite: el armado "es con Macri si quiere ingresar a un frente".
La respuesta desde el entorno del expresidente fue reservada: “Por ahora el PRO se está enfocando en el PRO. No es momento de hablar de alianzas”. Sin embargo, esta posibiliad funciona como un rumor subterráneo desde el año pasado, y un dirigente amarillo analizó que es la única forma que tiene Mauricio para mantener su espacio con vida. Por el momento, el partido amarillo se prepara para un encuentro regional en Chaco el próximo 17 de abril, donde se espera que Macri esté presente como presidente de la fuerza ante figuras nacionales del NEA.
En paralelo al malestar social, Pullaro también cargó contra el desgastado Manuel Adorni por el escándalo del avión privado a Punta del Este y su patrimonio. Para el santafesino, la falta de respuestas claras del Gobierno ante las denuncias por dádivas y enriquecimiento ilícito acelera el desgaste oficial.
El PRO, que se cruzará con Adorni el 29 de abril cuando el jefe de Gabinete brinde su informe en el Congreso, ya tomó una decisión: no planean defender al funcionario cercano a Karina Milei porque consideran que lo que hizo no fue correcto. No obstante, tampoco está en el menú amarillo acompañar medidas que golpeen la línea de flotación del Ejecutivo, a pesar de los recientes cortocircuitos por la presidencia de la Bicameral de Inteligencia.
Esa silla desató un nuevo foco de conflicto. Según explican en el PRO, Martín Menem le había prometido el lugar a Cristian Ritondo, pero por un "error de comunicación interna", Karina Milei terminó imponiendo a Sebastián Pareja. Lo que más irritó a los amarillos no fue el cambio de nombre —aceptan que la decisión final es de Presidencia—, sino haberse enterado por los medios y que, acto seguido, La Libertad Avanza negara públicamente haberles prometido ese lugar.








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