El columnista de La Nación, Carlos Pagni, aseguró anoche que Kicillof aún no entiende la gravedad del conflicto con los fondos buitre El periodista disertó ante un auditorio repleto. “Van a tomar más tarde medidas a las que se resisten y con un mayor costo político”, dijo, en alusión a la Presidenta
Dos escenas. La primera sucedió en el escenario. Sobre un taburete blanco, el hombre de traje y corbata oscuros dibujó con las manos curvas de índices económicos; interpretó diálogos entre actores de la política nacional; se planteó incógnitas sobre el futuro inmediato y, sobre todo, trazó un panorama de lo que vendrá. La segunda, ocurrió en las butacas. El protagonista fue el público heterogéneo que colmó la sala del teatro del Hotel Hilton Garden Inn (Miguel Lillo 365), conformado por dirigentes, empresarios y estudiantes, entre otros. Reaccionó con gestos de aprobación y de indignación, según el momento; y hasta con risas entusiastas.
Ambas imágenes formaron parte ayer de la disertación del columnista político de La Nación -publica también en LA GACETA- Carlos Pagni en el Ciclo de Conferencias que organiza este diario desde hace nueve años.
El periodista y profesor de Historia expuso sobre “La transición y el mapa del poder”, con vistas a las elecciones del año próximo. “Siempre es interesantísimo estar en esta provincia”, expresó para romper el hielo tras ser presentado por el secretario de redacción de LA GACETA,Roberto Delgado. Inmediatamente, graficó un panorama sobre las encrucijadas por las que atraviesa la economía y aclaró que, sin entenderlas, resulta difícil comprender el curso “del juego político”. En ese segmento de la charla se mantuvo con los brazos cruzados e ironizó en varias oportunidades respecto de la figura del ministro de Economía, Axel Kicillof. Centró su atención en el conflicto con los fondos buitre y explicó que condiciona el rumbo económico y repercute en el político. En toda la exposición, Cristina Fernández fue la Presidenta o Cristina, a secas.
“Kicillof está dando señales de no entender el fenómeno. Va a terminar arreglando con los holdouts y endeudándote. Van a tomar más tarde medidas a las que se resisten y con un mayor costo político”, precisó. Añadió luego que la “primera víctima” de este panorama es el peronismo que gobierna, porque se genera una tensión interna entre la Presidenta (incluyó junto a ella a Kicillof y a La Cámpora) que piensa en su biografía, y los kirchneristas que pretenden permanecer en el poder después de diciembre de 2015. “Gobernadores, secretarios y ministros le piden a Cristina que haga un trabajo que no quiere hacer, para que este programa sea defendible en las elecciones. Este grupo necesita que al Gobierno le vaya mejor de lo que le va. Y Cristina los ve casi con irritación”, describió. Ubicó al bonaerense Daniel Scioli a la cabeza de este sector que busca la “supervivencia”.
Pagni opinó que el panorama achica el horizonte de posibilidades para el peronismo que ocupa el poder y se lo abre al precandidato Sergio Massa. “Si el Gobierno hubiera facilitado el endeudamiento, es decir, que siguieran permitiendo lo que estaba pasando, que tomaran deuda YPF o la Provincia de Buenos Aires y que esos dólares fueran al Banco Central, a las reservas, se habría podido mantener el nivel de actividad sin sacrificar reservas y el año que viene hasta podría haberle dado un poco más a la máquina de emisión y hacer una fiestita para las elecciones. Esto le hubiera arruinado la vida a Massa”, detalló en clave de humor. Expresó como un “drama” de Massa que si tiene que pensar en el voto “no peronista”, al mejor momento ya lo vivió “cuando le ganó al Gobierno el año pasado y era el único en ese campo”. Ahora, aseguró que deberá competir contra UNEN y Macri. Pero aventuró que el Gobierno “le abre el mercado del peronismo”. “Si hay una caída de la actividad como la que está sucediendo y se genera malestar en el conurbano, el que puede capturar mejor ese capital es Massa. Es un fenómeno inquietante para los peronistas”, consideró.
El analista consideró que al mismo problema lo tiene Mauricio Macri con UNEN. “Macri puede ser un producto relativamente competitivo del marketing, pero carece de red de distribución. Es como Sprayette, está en la TV pero no sé dónde lo encuentro en la góndola. El radicalismo es una red de distribución que carece de producto. Uno va y está en la góndola medio desvencijada y ¿qué hay? Un yogur del 83. La pregunta es si lograrán unirse”, dibujó y las metáforas generaron risas en el público.
Planteó que el mapa electoral es una incertidumbre, mas no su dinámica: “si esta política económica sigue un proceso recesivo, iremos a una división complicada del peronismo, se pondrá tenso entre ellos. Tampoco sabemos si lograrán una síntesis los no peronistas. No sabemos cómo será la resolución del verdadero problema de la democracia argentina. Si recuperará competitividad: que el que gobierna sienta que tiene que gobernar mejor porque hay una alternativa mejor que lo puede reemplazar. Es un estímulo para el buen gobierno”.
Los saqueos
Después de la disertación, Pagni pidió disculpas por haberse extendido. Luego, recibió preguntas. Una de ellas generó especial interés en el público. Fue cuando se le consultó acerca de si en diciembre podría haber saqueos, como los ocurridos en la provincia el año pasado. “Se han vuelto folclóricos, como las huelgas de los maestros en marzo. Ya todos tenemos una rutina de país desordenado. Tanto que Lilita (Elisa Carrió) y Cristina, que coinciden en ciertas predicciones, anunciaron que en diciembre van a pasar cosas raras. Los supermercadistas se están preparando, aumentando el gasto en seguridad y, además, está la presunción de que cuando hay peronistas contra peronistas puede haber algún tipo de picardía”, consideró.





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