Con el Presupuesto 2027 y Malvinas en agenda, Milei encabeza una nueva reunión de Gabinete en Casa Rosada

Con el Presupuesto 2027 y Malvinas en agenda, Milei encabeza una nueva reunión de Gabinete en Casa Rosada

En el inicio de una semana clave para definir el margen de negociación con las provincias, el Gobierno busca unificar la postura legislativa para el armado presupuestario e impulsar el proyecto de ley sobre la soberanía del archipiélago.

 

La Casa Rosada vuelve a escenificar su dinámica de gestión hiperconcentrada con el llamado a una nueva reunión de Gabinete en el inicio de la semana. El tercer encuentro consecutivo en tres semanas pretende mostrar a un Javier Milei enfocado en prioridades políticas y seguimiento de gestión, en un intento por transmitir previsibilidad e iniciativa tras los reacomodamientos de su equipo. Sin embargo, la insistencia en reuniones semanales deja al descubierto la necesidad del Ejecutivo de abroquelar a sus ministros para encubrir la falta de consensos estructurales y aplacar las constantes rispideces internas que fracturan al oficialismo.

En el eje soberano, la gestión agita la causa Malvinas para blindar su perfil nacionalista luego de los recientes anuncios por cadena nacional. La Casa Rosada celebra apresuradamente como un éxito el freno en el proyecto Sea Lion y el envío del proyecto de Ley de Defensa de la Soberanía Nacional para crear un Consejo de Seguridad Nacional. No obstante, detrás del endurecimiento de sanciones a empresas petroleras y la retórica combativa, persiste una marcada incertidumbre sobre el alcance real de estas medidas punitivas y el riesgo de generar un aislamiento diplomático que termine entorpeciendo futuros reclamos bilaterales en fueros internacionales.

El plato fuerte de la agenda es el proyecto de Presupuesto 2027, con vencimiento inminente de presentación en el Congreso. Fiel a su dogma, el Gobierno impone la premisa innegociable del «equilibrio fiscal a cualquier costo», transfiriendo el impacto de la motosierra directamente a las provincias. El ahogo financiero a las arcas provinciales y el paralizamiento sostenido de la obra pública prefiguran una batalla campal con los gobernadores, sacando a la luz la desconexión del gabinete nacional con las economías regionales y la fragilidad del ajuste libertario frente a las demandas sociales más urgentes.

Para amortiguar el previsible rechazo parlamentario, el oficialismo despliega su estrategia política confiando las negociaciones al jefe de Gabinete, Diego Santilli, y a la secretaria general, Karina Milei. La dupla buscará destrabar partidas y alinear apoyos tanto para el presupuesto como para la controvertida reforma electoral. Resta ver si el perfil negociador asignado a Santilli alcanzará para doblegar la resistencia de la oposición dialoguista, o si la inflexible intransigencia ideológica de los Milei terminará empujando al Gobierno a un nuevo callejón sin salida legislativo.

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