Analistas advierten que el Gobierno contabilizó como ingresos las rentas de la propiedad, algo que el acuerdo no permite
El Gobierno anunció anteayer que en el primer trimestre del año cumplió la meta fiscal comprometida con el Fondo Monetario Internacional (FMI), con un desequilibrio de $192,700 millones, por debajo de los $222.300 millones acordados con el organismo de crédito. Pero el informe encierra un dato negativo, del que se desprende que ese resultado satisfactorio se cerró con fórceps; más precisamente, gracias a la registración de ingresos que podrían describirse como no genuinos.
Esos recursos, analizó la consultora 1816, son los que aparecen bajo el concepto “Resto rentas de la propiedad”, que sumaron $124.000 millones (0,2% del PBI de 2022 estimado en el acuerdo con el FMI) contra $7000 millones en marzo de 2021. “Sin ese concepto, la Argentina no habría cumplido la meta fiscal”, afirmó la consultora en su informe.
Por su parte, Gabriel Caamaño, economista de Consultora Ledesma, destacó que una quinta parte del incremento de los ingresos totales lo explican las otras rentas de la propiedad, del que el comunicado no dice nada, mientras que sí se resalta, por ejemplo, seguridad social, que tuvo un aporte menor. “Sin eso [por las rentas de la propiedad], incumplían la meta, que es holgada, porque permite deterioro respecto de 2021″, señaló.
El analista financiero Christian Buteler también coincidió en que hubo un ingreso extraordinario en el ítem “Resto rentas de la propiedad” que hizo subir fuerte los ingresos. “Eso permitió cerrar bien el resultado fiscal”, dijo.En la misma línea se expresó el economista Francisco Ballester, que escribió en Twitter: “El déficit primario del primer trimestre fue inferior a la meta con el FMI. Pero esto solo fue así gracias a un truco contable implementado por el Gobierno. Por esa razón, todavía no está claro que la meta se haya cumplido, hay que ver si el FMI se los deja pasar”.
¿Cómo se explican estas rentas de la propiedad? Tal como lo señala 1816, el Ministerio de Economía no da el detalle en su comunicado, pero la mayor parte tiene que ver con que el Gobierno registra en las cuentas públicas como un ingreso las diferencias entre el Valor Efectivo Adjudicado y el Valor Nominal Adjudicado de los títulos que emite, que muchas veces no se colocan a precios de $100.
“Si, por ejemplo, la Argentina coloca $10.000 millones de Valor Efectivo de un instrumento CER cuyo Valor Nominal (VN) es de solo $5000 millones (por tener precio de colocación de $200 en lugar de $100 de VN), la diferencia de $5000 millones se cuenta como ingreso para las cuentas públicas (vía el concepto rentas de la propiedad). Y hay una particularidad: cuando las diferencias entre Valor Efectivo y Valor Nominal son negativas no se consideran en esta línea”, se explicó en el informe de 1816, elaborado por Adrián Rozansky, Mariano Skladnik y Martín Defilippo.
Según algunos economistas, la prohibición de contabilizar estas rentas de la propiedad surge del Memorando Técnico de Entendimiento con el FMI, que en su artículo 5° dice: “...Los ingresos excluyen todo tipo de transferencia financiera procedente del Banco Central (incluidos utilidades y adelantos transitorios), el ingreso en concepto de intereses generado por la tenencia de valores y obligaciones de deuda dentro del sector público y el producto de la venta de activos financieros...”.
Comentá la nota