El gobernador hizo fuerte hincapié en sus planes para mejorar la seguridad tras una saga de crímenes que generaron conmoción en la provincia.
"Estamos viviendo horas muy difíciles, dramáticas, con mucha violencia y sangre derramada", admitió Scioli tras el paro de colectivos en repudio por el crimen de un chofer practicante de 22 años de la línea 56, en la localidad bonaerense de Villa Celina, y los asesinatos de al menos tres personas durante robos en el conurbano.
Scioli encabezó en la escuela descentralizada Juan Vucetich el acto de asignación de 210 nuevos policías al partido de General Pueyrredon, junto al intendente local Gustavo Pulti; el diputado Rodolfo Manino Iriart; el senador Juan Curuchet y la presidenta del Concejo Deliberante, Vilma Baragiola, entre otros. Los nuevos policías designados egresaron de la escuela descentralizada de Mar del Plata y participaron del Operativo Sol 2013-2014.
El gobierno bonaerense anunció ayer que se colocarán cámaras de seguridad en los colectivos que circulan en la provincia y en la ciudad de Buenos Aires, luego del asesinato del chofer que derivó en un paro de 12 horas que afectó a las líneas que circulan en provincia e ingresan a Capital.
En su discurso, Scioli hizo fuerte hincapié en sus planes para mejorar la seguridad. "Sacando las armas y sacando las drogas, reducimos el problema" de la seguridad en la provincia, dijo, e instó a mejorar el servicio de justicia.
"Todas las áreas de nuestro gobierno están abocadas a mejorar la seguridad desde la prevención. Estamos ante delincuentes que están dispuestos a todo", sostuvo.
Además, calificó de "dramática y violenta" la saga de crímenes ocurridos en las últimas horas en el Gran Buenos Aires, donde hubo homicidios durante asaltos e intentos de robo. El gobernador consideró que esas situaciones se facilitaban por la combinación de armas y drogas. "Hace rato que vengo planteando la necesidad de implementar un control de armas", recordó.
Scioli afirmó que "para que haya más seguridad, tenemos que tener más justicia" y abogó por la "prevención" por parte del Estado para evitar delitos. Además señaló que ante la necesidad de mejorar el servicio de justicia, su gestión impulsó "42 reformas, como la del Código de Procedimiento Penal para agravar las penas a los adultos que utilizan a menores abusando de la inimputabilidad de ellos". En ese marco, apuntó que esperaba la "pronta aprobación" de una ley de fiscalías descentralizadas por luchar contra el narcotráfico.
En lo que se interpretó como un tiro por elevación para los dirigentes de la oposición, Scioli pidió "contrarrestar las especulaciones políticas mezquinas, egoístas de aquellos que quieren sembrar desánimo y desesperanza". Lejos de su estilo moderado y conciliador, el gobernador arremetió una y otra vez "contra los mismos de siempre que decían que el país se iba a quedar sin reservas, que íbamos camino a una hiperinflación, que íbamos a aumentar los impuestos, que íbamos a sacar las fuerzas federales de la provincia y que en cualquier momento podía haber elecciones en el país, pero nada de eso ocurrió.
Se quiere alterar un equilibrio económico que hemos logrado entre todos en la provincia. El futuro no es cambiar todo".
Scioli elogió a la presidenta Cristina Fernández de Kirchner y destacó su "fortaleza y experiencia al frente del Estado para ir solucionando los problemas y las asignaturas pendientes".
Reforma del Código Penal
En un tramo de su discurso, el gobernador ensayó una especie de defensa sobre el proyecto de reforma del nuevo Código Penal que elimina la prisión perpetua y establece como pena más alta 30 años de cárcel. Aunque no lo nombró, Scioli apuntó sus dardos contra el líder del Frente Renovador Sergio Massa por su postura crítica contra la reforma: "Quieren sembrar miedo en la gente diciendo que vamos a abrir las cárceles y vamos a dejar a todos los delincuentes libres para que hagan lo que quieran, cuando no es cierto. Es una barbaridad que digan eso", expresó.
El proyecto de reforma del Código Penal, que ya tiene en sus manos la presidenta Cristina Kirchner, contiene profundas y controvertidas innovaciones. En todos los casos, las penas deberán ser de aplicación efectiva, por lo que se eliminan la libertad condicional y la condena de ejecución condicional.
La iniciativa incluye, además, nuevas figuras penales referidas al genocidio, los delitos contra el medio ambiente, el tráfico de órganos y el tráfico y permanencia ilegal de inmigrantes, entre otras. También queda definitivamente despenalizado el uso de estupefacientes para consumo personal.
Además, se crea una categoría de "delitos gravísimos", que serían el homicidio, el secuestro y la violación, con una pena máxima de prisión de 30 años. Actualmente la máxima para el homicidio es de 25 años. Otra polémica incorporación sería la eliminación de la reincidencia como un agravante forzoso para la imposición de una pena en caso de un segundo delito.
Esta reforma del Código Penal es el fruto de un año y medio de debate que llevó a cabo una comisión de juristas y legisladores convocados a tal efecto por la Presidenta. Ahora, el anteproyecto está en manos de Cristina, que, una vez que lo dé a conocer oficialmente, lo remitirá al Congreso para su aprobación.
"¿A ustedes les parece que la Justicia puede trabajar con un código que tiene 100 años de antigüedad? -se preguntó Scioli-. Ahora eso no significa que incorporemos en la reforma del Código liviandad y que todo el trabajo que hacen los policías se frustre para que los delincuentes entren por una puerta y salgan por la otra".
Sensibilidad social
En medio de una serie de casos de inseguridad en la provincia, el gobernador dijo que la sociedad está muy sensibilizada frente al delito. "Comprendemos la preocupación de la gente. No estoy acá para comentar realidades que nos conmueven a todos, sino para redoblar esfuerzos en la lucha contra la delincuencia", manifestó. Y enseguida aseguró que durante el Operativo Sol se duplicó el número de efectivos y el delito "bajó a la mitad" este verano en la costa atlántica.
Por último, Scioli estimó que a fin de año egresarán 800 policías de la escuela de Mar del Plata. "Esto nos garantiza que dupliquemos la cantidad de efectivos respecto al año pasado. De esta manera, vamos a poder seguir acorralando cada vez más al delincuente desde la prevención", enfatizó. Por su parte, el diputado Manino Iriart destacó la importancia de escuelas descentralizadas como la de Mar del Plata y reafirmó el acompañamiento desde la Cámara de Diputados a las políticas sobre seguridad y justicia impulsadas por Scioli. "Entendemos que es fundamental articular entre el Ejecutivo y Legislativo para poder dar soluciones y estar siempre cerca de los ciudadanos bonaerenses", dijo el legislador.







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