En un escenario político en el que a contramano de la tradición de los últimos años la política de alianzas pareció pesar más a la hora de la designación de pre-candidatos que competirán por un lugar a salir en las nóminas para las legislativas, el mapa de los acuerdos partidarios blanqueó las opciones electorales de cara a la presentación de las listas para las PASO.
En medio de incertidumbre y negociaciones de minuto a minuto, el cierre de la jornada llegó con una única certeza conocida de antemano: el kirchnerismo jugaría en los comicios de octubre con la boleta oficial del Frente para la Victoria (FPV) –tal lo confirmó su apoderado de forma temprana, el diputado nacional Jorge Landau- y sin la necesidad -salvando escasas excepciones- de dirimir en las PASO sus candidaturas más importantes.
No fue el caso de la oposición, donde la diversidad de espacios que pugnarán por restarle poder al oficialismo K arrojó una gama de variables que van de derecha a izquierda.
En medio de versiones y contraversiones y aunque nadie lo oficializa de manera pública, finalmente el bruerismo inscribió el sello del Frente Renovador Platense -con el que hizo pie en el 2007 accediendo a la Intendencia-, una alternativa manejada para asegurarse la eventual presentación de la denominada “boleta corta” –es decir sin candidatos nacionales- en caso de no concretarse consensos con el kirchnerismo.
Desde el Palacio Municipal de calle 12 intentarán en los próximos días seguir imponiendo el apellido del jefe comunal; más precisamente la figura del diputado Gabriel Bruera, para jugar por la renovación de la banca en Diputados. Aunque según se supo, la edil Valeria Amendolara –titular del bloque en el Concejo-, va ganando terreno.
En algunos despachos comunales se insiste, no obstante, en evitar el riesgo de “exponer el apellido” a costo de tener que lidiar con más cortocirtuitos con el kirchnerismo y, en la misma línea, preservar una cierta autonomía de poder en el Concejo –y así mantener los 9 legisladores propios- para no pasar mayores sobresaltos.
En ese sentido, se especula, la prioridad es “la continuidad” en la administración de la ciudad, con fecha de renovación en el 2015. Esa especie justamente va en sintonía con la bajada de línea de Balcarce 50: evitar el apellido Bruera en las nóminas del FpV pero integrar a algunos referentes del oficialismo local en la conformación de las listas para mostrar unidad en la Octava.
En el complejo armado del justicialismo platense también se anotó el sciolismo. Tal como anunció en exclusiva este portal, el legislador Raúl Pérez asomó como el “candidato natural” del sector para Diputados, aunque persisten las ausencias de referentes para el Concejo.
El kirchnerismo, como se dijo, jugará sus fichas con el sello del FPV, con varios “nombres propios” en carpeta como potenciales aspirantes a desembocar en las nóminas de Diputados; entre ellos el concejal camporista Martin Alaniz, la decana de Periodismo, Florencia Saintout, y la referente de Kolina, Ana Herrán de Castagneto.
Para desembarcar en el Concejo, se conoció, se impulsa a Gastón Castagneto, coordinador provincial de la Juventud de la agrupación ultra K, aunque también suena para ese espacio el referente de Pampa Sur, Santiago Sautel.
En el rompecabezas opositor, por un lado, las fuerzas progresistas o de centroizquierda estarán representadas –a raíz de los acuerdos sellados en Provincia y CABA- en mayor medida en el Frente Progresista Cívico y Social (FPCS), donde confluyen varios partidos que conformaban el FAP.
Entre ellos el GEN –Juan Cocino de APL y Gastón Crespo son los pre-candidatos “oficiales” para Diputados y Concejo respectivamente-. También está en carrera aún con ambiciones de competir en este armado el ex senador y candidato a intendente en el 2011, Luis Malagamba, un “margarito” de extracción radical.
Además, abrochó su participación en este frente La Coalición Cívica-ARI –representada por el diputado con mandato a cumplirse Oscar Negrelli-, al igual que la UCR. El radicalismo se divide en tres fracciones encarnadas por el diputado Sergio Panella –jugaría con la lista corta-; el sector referenciado en el ex concejal Claudio Frangul –suena para diputados y el edil Guillermo Duva disputa espacios para el segundo cupo en el Concejo- y finalmente por el alfonsinismo, con Diego Rovella a la cabeza, quien podría ir segundo en la nómina para la Cámara Baja, detrás de Cocino. Las conversaciones todavía no están cerradas.
En el peronismo disidente o no kirchnerista, en tanto, el principal espacio está representado por el denarvaísmo –Unión Celeste y Blanco-: su exponente local es el legislador Gonzalo Atanasof, quien busca renovar mandato en Diputados.
A raíz de la falta de consensos entre Mauricio Macri y Francisco de Narváez a escala nacional, el Pro irá sin acuerdos a la contienda electoral. Hasta las últimas horas de este jueves se rumoreaba que el diputado Julio Garro no tendría chances para renovar su escaño en la Cámara baja y le habrían ofrecido "bajar sus pretensiones" para encabezar en el Concejo –donde vence el mandato de Julio Irurueta-, posibilidad que de no ser aceptada lo dejaría fuera de la cancha.
El massismo, por su parte, inscribió su Frente Renovador, aunque los referentes locales sigues esperando la decisión que a última hora bajaría desde Tigre para saber si el jefe comunal Sergio Massa encabeza lista o prioriza el armado de juego territorial para sustentar su eventual postulación en el 2015.
Mientras tant, todos los caminos parecen conducir a una interna lugareña debido a la falta de acuerdos. La situación más compleja en la Región se da en el Concejo, donde sus dos referentes renuevan banca. Por un lado, el titular del bloque, José Arteaga, busca repetir mandato. En la otra vereda, la concejala Jacinta Tritten -referenciada en el armador local Calos Melzi-, persigue el mismo objetivo, aunque por el momento las posturas serían “irreconciliables”.
Lo único que no tiene discusión es que el economista Jorge Sarghini encabezará la nómina para Diputados.


















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