El intendente de La Plata aprovecha el alejamiento de Ofelia Wilhelm, la madre de Cristina, de Gimnasia y Esgrima para avanzar en un armado en el club. La estrategia es impedir el desembargo del kirchnerista Carlos Castagneto.
A través de su hermano, el diputado Gabriel Bruera, el jefe comunal designó -en un acuerdo con la dirigencia- personal municipal al frente de la dirección de prensa del club Gimnasia y Esgrima de La Plata.
La movida aparece en un momento difícil para el club, cuando en el seno de su dirigencia convive una maraña de internas originadas tras la polémica renuncia de Héctor Delmar de la presidencia.
La política institucional del club que comparte con Estudiantes la pasión de los platenses tiene una relación estrecha con la política. Ofelia Wilhelm, la madre de la Presidenta de la Nación, es fanática del club e influía sobre la política.
Ofelia era cercana a Julio Alak, ex intendente de la capital provincial y hoy ministro de Justicia de la Nación. Desde allí siempre canalizó fondos para una institución que desde hace años atraviesa balances negativos.
Pero la madre de Cristina también mantenía buena relación con Ricardo Casal, ministro de Seguridad y Justicia de Daniel Scioli. Esa relación le proporcionaba al club algunos atajos a la hora de programar y coordinar los operativos de seguridad en los partidos.
Con todo, la salida de Delmar del club devino también en la salida de Ofelia.
Fuentes del club explicaron a LPO que el ex presidente había tenido una presidencia anterior exitosa. Se habían ordenado las finanzas y habían conseguido comprar algunos jugadores. Sin embargo, una segunda presidencia a los 84 años terminó en algunos desmanejos que originaron una situación por demás compleja.
Su paso por el club terminó en acusaciones hacia su familia por malversación de fondos hasta que, entre gallos y medianoche, apareció el texto de renuncia en la tapa del diario El Día.
Esta situación generó un nuevo tablero político. Se sabe que lo que quedó del armado de Delmar terminará su mandato. Las elecciones deberían ser en noviembre de 2013.
Ya hay candidatos sólidos. Castagneto es siempre mencionado como posible presidente. Los hinchas lo reconocen como un hombre plenamente identificado con el club desde los años en que atajaba en el equipo de fútbol de primera división.
Su cargo en Nación, al lado de la hermana de la Presidenta, siempre fue su excusa para coquetear con la candidatura pero finalmente no concretarla. La posibilidad que Alicia Kirchner sea candidata en las legislativas del año que viene podrían modificar esa situación. "Castagneto se puede quedar como ministro, como también se puede quedar sin nada", explican en el club.
Todos coinciden en que Castagneto cuenta con los fondos que le permitirían a Gimnasia salir de la crisis económica, avanzar con obras y reforzar su equipo de fútbol. Sin embargo, en reserva el funcionario kirchnerista reitera una frase que ya la escucharon varios. “No voy a poner un peso hasta que no sea yo el candidato a presidente”.
Otro que aparece como candidato es el ex senador provincial Javier Mor Roig. También reconocido dentro del club, el ex legislador proviene de una familia radical por demás tradicional en la capital provincial. En el corto plazo, su carrera política parece terminada y quizás sea una presidencia de Gimnasia lo que lo pueda volver a ubicar como candidato a intendente tras el tremendo fracaso en la elección del año pasado.
Mientras tanto, Pablo Bruera también quiere ser parte de ese juego político. En Gimnasia aseguran que ubicar gente en el área de prensa puede ser sólo el primero de varios acuerdos con la dirigencia actual.
Sin lazos con Ofelia, sin diálogo con Alak, como tampoco con Castagneto o Mor Roig, la estrategia del intendente parece ser lograr una alianza con lo que quedó de la gestión de Del Mar. Allí aparecen Daniel Onofri como presidente en ejercicio, y Bernando Supera como vicepresidente 2º. Este último relacionado con Raúl Kraiselburd, el director del diario El Día, y Abel Román, ex intendente de la ciudad entre 1981 y 1983.








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