El candidato presidencial de Cambiemos, Mauricio Macri, sacó en el distrito una ventaja mayor que el promedio nacional. Así, el municipio, la provincia y el país tendrán el mismo signo político.
Como en agosto y como en octubre, Mar del Plata y Batán volvieron a votar en el histórico balotaje de ayer a favor del cambio. El candidato presidencial de Cambiemos, Mauricio Macri, se impuso en el distrito de General Pueyrredon con el 56,63% de los votos al postulante del Frente para la Victoria, Daniel Scioli, que alcanzó el 43,37%.
En un día soleado y con buen clima, las elecciones se realizaron con mayor agilidad que las generales del 25 de octubre y que las primarias del 9 de agosto. Obedeció, claro, a que en el cuarto oscuro sólo había dos boletas para elegir. Y la participación fue amplia: votó el 77,30% del padrón local.
Los 13 puntos que le sacó Macri a Scioli superaron la distancia que, en el promedio nacional, alcanzó el candidato opositor sobre su rival oficialista. Incluso estiró en seis puntos la que había obtenido el 25 de octubre. Aún así, la diferencia fue menor que en el promedio de la quinta sección electoral, donde Macri sacó 17 puntos de ventaja.
El resultado de anoche implica que desde el 10 de diciembre la ciudad, la Provincia y la Nación cambiarán de signo político. El mes pasado, el candidato a intendente de Cambiemos, Carlos Arroyo, había derrotado al oficialista Gustavo Pulti, mientras que la aspirante a la gobernación de ese espacio político, María Eugenia Vidal, se había impuesto al representante del Frente para la Victoria, Aníbal Fernández. En otras palabras, Arroyo gobernará el distrito con el mejor escenario que imaginó cuando en junio se decidió a ingresar al macrismo para ser candidato: con Vidal en la Provincia y Macri en la Nación. Según dijo en la última semana, cuando hizo campaña en favor del candidato presidencial de Cambiemos, este panorama será clave para que la ciudad se haga de los fondos necesarios para combatir las dificultades financieras y poner en marcha sus proyectos.
Si es verdad que la derrota es huérfana y la victoria siempre tiene muchos padres, anoche en Mar del Plata más de uno sintió la satisfacción interna de haber ayudado a aumentar el caudal electoral macrista. Por empezar, el intendente electo, pero también sus colaboradores más cercanos, como Emiliano Giri (que siempre insistió con el desembarco de Arroyo al PRO) y hasta la derrotada de las primarias, la radical Vilma Baragiola.
"Comienza una nueva etapa en la historia de nuestro país", celebró ayer Arroyo en el búnker marplatense de Cambiemos. "Queremos que vuelva el sentido común, el respeto y el orden", apuntó. Y enseguida agregó: "Queremos que los habitantes de General Pueyrredon tengan un trabajo digno".
El desafío no es menor. Mar del Plata-Batán es el conglomerado con mayor índice de desocupación del país. Las cifras del Instituto Nacional de Estadísticas y Censos (Indec) del tercer trimestre del año lo situaron como el único con dos cifras (11,8%). En el distrito, 34 mil personas que buscan empleo no encuentran y otras 31 mil trabajan menos de 35 horas semanales.
El otro drama es el empleo en negro. La estadística del Ministerio de Trabajo de la Nación del segundo trimestre del año indica que el 34,7% de los trabajadores no están debidamente registrados, por encima del promedio nacional, que llega al 33,1%.
La cifra no hace más que poner en evidencia un flagelo que, según denuncia con insistencia la CGT regional, afecta sobre todo pero no únicamente a los trabajadores portuarios.
En la cima de las grandes preocupaciones de los marplatenses también están la violencia y la inseguridad. No es para menos. En lo que va del año ya hubo 66 crímenes. El año pasado llegaron a 77 y en 2013 habían sido 70 (no todos en ocasión de robo).








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