La atípica convocatoria de la Presidenta a sus legisladores despertó una enorme expectativa mediática. Desde temprano, decenas de cronistas poblaron la entrada de la quinta a la espera de novedades y anuncios. La ansiedad empezó a crecer a medida que llegaban los invitados: diputados, senadores y ministros daban sus impresiones e invitaban a creer en noticias impactantes.
Boudou mostró en Olivos su joya favorita
Pocos de los asistentes entraron tan sonrientes a la residencia presidencial como el ministro de Economía, Amado Boudou. De jean y zapatillas, saludó a los periodistas presentes y lució su joya favorita: un Audi A4 S oscuro, por lejos el más impactante de los modelos que desfilaron en la entrada de la quinta. A diferencia de otros de los invitados, manejaba él y no el chofer oficial. "Los opositores tienen que calmarse, buscar coherencia y dejar la demagogia", dijo, a tono con el duro discurso de la Presidenta. Y se sumó al coro contra Elisa Carrió: "Ya estamos cansados de tantos pronósticos agoreros. A esta altura, Carrió ya parece Nostradamus".
Viana, un senador que faltó y toma distancia
Sigilosamente, en la quinta de Olivos tomaban lista de los presentes y ausentes. Hubo asistencia casi perfecta de los legisladores oficialistas. Casi, porque faltó un senador: el misionero Luis Alberto Viana. Y lo hizo de manera ruidosa. En un reportaje concedido en su provincia, dijo que se trataba de una "reunión social en la que sólo hablará la Presidenta y los demás van a escuchar". Para el Gobierno es un dato preocupante, ya que en el Senado cada voto vale oro ante la inusual paridad entre sus fuerzas y las de la oposición. "No estoy dispuesto a pasar por esto", dijo Viana, que se reveló como defensor de la idea de coparticipar lo recaudado por el impuesto al cheque.
Hubo chorizo y asado de tira: ¿qué dirá Moreno?
"¡Qué lástima! Pensé que íbamos a probar la merluza de Moreno." La humorada de uno de los diputados presentes en el almuerzo de Olivos se escuchó en voz baja, lejos de los oídos de Cristina y Néstor Kirchner. Ocurrió justo cuando los mozos de la residencia empezaban a desplegar el menú del mediodía: chorizo, morcilla y tira, regados con tinto mendocino. Un típico asado argentino, ideal para coronar la semana en la que la Presidencia aconsejó limitar la ingesta de carne y se prestó a promocionar el curioso proyecto del secretario de Comercio, Guillermo Moreno, de sacar a la calle una pescadería itinerante para vender merluza congelada a mitad de precio.




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