El líder y candidato a presidente del PRO, Mauricio Macri, realizó ayer una nueva visita a esta ciudad y en un acto de campaña junto al precandidato a senador Carlos Mac Allister le pidió a los adherentes a esa fuerza que "vayan a fiscalizar" las elecciones PASO del 9 de agosto porque "van a querer hacer trampa" con el resultado de las urnas.
A diferencia de sus anteriores visitas, Macri hizo una puesta en escena muy similar a las que el PRO realiza en la Ciudad de Buenos Aires. Cerca de 400 personas sentadas en círculo en el club Español escucharon el discurso (y el de Mac Allister) ofrendado desde una plataforma de bajas dimensiones erigida en el centro del salón.
"Que estén acá es maravilloso, porque quiere decir que ustedes van a fiscalizar la votación el 9 de agosto. Ese domingo va a ser frío y se van a tener que levantar temprano, pero tengo una mala noticia, después de las seis de la tarde se van a tener que quedar otras cuatro horas para contar cada voto, porque nos van a querer trampear, tenemos que estar ahí bien atentos porque sino nos vuelven a currar (sic)", acusó Macri sin dar nombres propios.
El actual jefe de gobierno porteño cuestionó duramente las elecciones de agosto "por la cantidad de boletas" que van a tener a disposición los ciudadanos al tiempo que defendió el voto electrónico que se instrumentó en la ciudad de Buenos Aires. Sin dar nombres propios, durante sus 12 minutos de alocución dio todos los indicios de apuntar al gobierno nacional.
E insistió: "Es un sistema electoral mañoso, tramposo. Ellos saben que son minoría entonces siguen insistiendo con un sistema tramposo. El único lugar donde hay tantas boletas es la República Argentina, lamentablemente, por eso es fundamental que vayan y no permitan que nos quiten el futuro ni los sueños".
"Librito".
Macri no realizó conferencia de prensa. Desde su equipo de campaña se dijo a este diario que no había tiempo para atener a los periodistas en una rueda conjunta y, de esa forma, el líder del PRO evitó referirse a su cambio discursivo en la misma noche que Horacio Rodríguez Larreta ganó de forma muy ajustada el ballottage porteño a Martín Lousteau. Ese día, Macri reivindicó varias de las principales políticas de Estado del kirchnerismo.
"Basta de gobiernos irresponsables, que privatizaban mal en los '90 y administraban mal en los 2000. Hoy el relato está chocando con la realidad y la Argentina tiene 14 millones de pobres", resaltó Macri, que habló en un tono bajo y pausado, eligiendo cada palabra.
También hizo mención a quienes cambian sus discursos o promesas de campaña: "Antes muchos de nosotros la mirábamos por televisión y hoy estamos acá porque no podemos confiar en estos tipos que hace 25 años nos sanatean y ponen el Estado al servicio de ellos y no de nosotros, un día tienen un librito y un día después otro librito, por eso nos merecemos otro país después de muchos años de equivocaciones de nuestros dirigentes".
"Atornillado".
Antes de Macri el que habló fue Mac Allister, quien apuntó directamente a su rival en las PASO, el actual senador radical Juan Carlos Marino. "No voy a competir contra un partido, yo tengo mucho respeto por los partidos políticos, voy a competir con una persona que quiere estar atornillado 18 años en el mismo lugar, y si algo tengo claro es que yo no quiero estar atornillado a un lugar, para eso no cuenten conmigo", advirtió.
El "Colorado" afirmó que La Pampa "tiene las condiciones necesarias" para convertirse "en una potencia nacional" pero para ello es necesario "sacarle la pata de encima al sector productivo" y, de esa forma, "dejarla volar" a la provincia.





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