Para la carrera bonaerense, Macri espera a De Narváez

En el equipo del jefe de Gobierno porteño sostienen que el diputado "es el candidato natural" del Pro en la Provincia
La sociedad política que supieron conformar en el 2009 Francisco De Narváez, Mauricio Macri y Felipe Solá llegó atada con alambres a los comicios de aquel año, en los que, así todo, el espacio se quedó con la victoria en la Provincia, nada menos que sobre la lista que encabezaron que Néstor Kirchner y -como candidato "testimonial"- Daniel Scioli. Y desde entonces las distancias, las diferencias, las desconfianzas a tres puntas terminaron de socavar una alianza que, para los observadores, en términos reales hace ya tiempo que dejó de existir. Sin embargo, parte de esa sociedad -entre Macri y De Narváez- podría recobrar vida al calor del nuevo proceso electoral. Al menos ésa es la voluntad secreta del sector que lidera el jefe de Gobierno porteño, donde afirman que, para la gran pelea bonaerense, "El Colorado" es el "candidato natural" del Pro a gobernador. Y se muestran dispuestos a "esperarlo"

UN MUNDO DE DIFERENCIAS

La realidad indica que, en la superficie no se distinguen aún acercamientos. Por el contrario, el paisaje está dominado por las distancias y las diferencias.

Macri ha blanqueado su objetivo de ser candidato a presidente y avanza a paso redoblado hacia una alianza con un sector del Peronismo Federal, el que encarna Eduardo Duhalde, con el misionero Ramón Puerta como nexo. Que el bonaerense también se haya lanzado como candidato presidencial no parece ser un obstáculo. Los gestos que preanuncian un acuerdo se intensificaron desde que comenzó el año y en el macrismo sostienen que la cuestión está definida en favor de su jefe. "Los dos miden entre 12 y 14 puntos de intención de voto, pero ese nivel es el piso de Mauricio y el techo de Duhalde", afirman, para asegurar que el ex presidente "conoce esta realidad y se terminará 'bajando' para apoyar a Macri".

Y Duhalde es, justamente, una de las razones centrales del alejamiento -no formalizado pero sí ejercido- de De Narváez del Peronismo Federal. El diputado siempre entendió que Duhalde debía ser un sostén político de ese sector pero nunca candidato presidencial, a partir del desgaste de su imagen que reflejan las encuestas desde hace años, dando lugar a una renovación de figuras.

Por lo pronto, De Narváez ha tomado distancia total tanto de las candidaturas de un dirigente del espacio al que pertenece, como Duhalde, como de su socio del 2009, Macri. Se ha plantado como un aspirante a gobernador que no tiene por ahora candidato presidencial. Coqueteó, inclusive, hace un tiempo con Julio Cobos y soñó con una alianza con el eventual frente de radicales y socialistas. Y no hace tanto sugirió que le gustaría que Daniel Scioli se postulara para la Presidencia y que podría presentarse, para la Gobernación, en la interna del PJ oficial, en cuyo caso, es obvio, podría terminar siendo el candidato a ese cargo por una boleta que podría encabezar Cristina Kirchner en busca de su reelección.

Por lo demás, mientras De Narváez está lanzado desde hace medio año como candidato a gobernador, el ala duhaldista del Peronismo Federal promueve a la diputada nacional Graciela Camaño para esa postulación y el Pro acaba de parar en el ring a su propio aspirante al Palacio de calle 6, el diputado provincial Jorge Macri.

OPTIMISMO PRO

Sin embargo, pese a estos antecedentes y al contexto actual, en el equipo político de Macri se ha instalado en las últimas semanas la expectativa de que la sociedad con De Narváez pueda ser reeditada para los comicios de este año.

"Para nosotros, El Colorado es el 'candidato natural' a gobernador. Y creemos que hay posibilidades de que efectivamente lo sea", sostienen fuentes calificadas del macrismo, que además advierten que "De Narváez y Macri se reúnen y conversan todas las semanas".

Cuando se pregunta cómo encaja en ese pronóstico con el reciente lanzamiento de Jorge Macri, las fuentes dicen que el primo del jefe de Gobierno porteño "está ocupando un lugar que por ahora ha dejado vacío De Narváez, está ejerciendo alguna contención en los cuadros y militantes y se está instalando, pero no será un impedimento para un acuerdo" con De Narváez.

Las especulaciones dicen, en ese sentido que, si finalmente Macri reconstruyera su alianza con De Narváez, su primo podría completar la fórmula para la Gobernación.

En el macrismo sostienen, además, que mientras tanto un acuerdo electoral con la mayor parte del Peronismo Federal "es inevitable" para los dos sectores. Dicen que con Felipe Solá no hay diálogo abierto permanente pero afirman que tampoco está totalmente cortado. Y creen que quien quedaría afuera de la alianza sería Alberto Rodríguez Saá, a quien imaginan postulándose "en soledad" a la presidencia.

Desde la vereda de De Narváez, en cambio, por ahora reina el más absoluto de los silencios sobre estas cuestiones.

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