El ex candidato a presidente Daniel Scioli se quiere meter en el reordenamiento del Partido Justicialista por la puerta grande. Hace unos días se reunió con el intendente de Lomas de Zamora, Martín Insaurralde. Hoy fue el turno de visitar al ultrakirchnerista Patricio Mussi, y mañana, a Jorge Ferraresi.
El ex gobernador bonaerense Daniel Scioli es uno de los anotados para conducir el Partido Justicialista (PJ) de cara a las próximas elecciones partidarias. Primero, el dirigente bonaerense se tendrá que medir a otros referentes con peso territorial, es el caso del gobernador de Salta, Juan Manuel Urtubey, el intendente de Resistencia, Jorge Capitanich, y por supuesto, la ex presidenta de la Nación, Cristina Fernández de Kirchner.
Si bien los principales referentes del espacio no se deciden si irán a una interna o conformarán una lista de concenso, los anotados van detrás de adhesiones. Con este objetivo, Scioli se mostró con el jefe comunal de Lomas de Zamora, Martín Insaurralde, hace unos días. Si bien la excusa fue un acto en las piletas municipales, las promesas de renovación partidaria fueron las principales lecturas políticas.
En este camino, Scioli se reunió hoy con el intendente de Berazategui y principal referente del grupo ultrakirchnerista Los Oktubres, Patricio Mussi. Del encuentro, también participó el diputado bonaerense e histórico del peronismo, Juan José Mussi.
En la agenda del ex candidato a presidente está tomarse una foto con otro dirigente que responde directamente a Cristina Fernández. Se trata del primer mandatario comunal de Avellaneda, Jorge Ferraresi, que en declaraciones periodísticas a Política del Sur remarcó que "Scioli es un hombre fundamental para la unidad del Frente para la Victoria".
La relación entre Scioli e Insaurralde se forjó durante las elecciones de 2013, momentos en que el lomense encabezó la lista de candidato a diputados nacionales, mientras que el acercamiento con Mussi se consolidó el año pasado, fecha en que el berazateguense intentó ir por la Gobernación. También, siempre mantuvo una buena relación con Ferraresi, que si bien respaldó a Florencio Randazzo en la carrerea presidencial en primera instancia, siempre recibió a Scioli en cada acto local.
De esta forma, el ex gobernador intentará unir ambas orillas partidarias. De un lado, los dirigentes permeables al diálogo con el Gobierno actual, y del otro, aquellos que se plantan como una oposición más férrea. El debate que viene ya comenzó a dar sus primeros pasos.









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