La oposición revisa su táctica y pide "paciencia"

Después de varias derrotas, se propone avanzar con más cautela.
Después de tres semanas de apuros, peleas internas, deserciones y de sesiones frustradas, la oposición en el Congreso decidió cambiar de estrategia: la nueva consigna para derrotar sin tanto desgaste al oficialismo será bajar la velocidad y avanzar, a paso lento pero firme, en los temas que permitan conseguir la mayoría.

El camino está más claro en la Cámara de Diputados, en la que, pese al fallo judicial que le impidió rechazar el último decreto presidencial de uso de reservas del Banco Central, la oposición demostró el miércoles que es capaz de reunir una mayoría de más de 140 votos en el recinto.

La idea será definir tres o cuatro proyectos de ley importantes en los que pueda mantenerse ese número. La reforma del Consejo de la Magistratura, el cambio de la ley de control de los decretos de necesidad y urgencia (DNU), la autonomía del Indec y la entrega de mayores recursos fiscales a las provincias son los que generan más consenso. "Hay que sacar el pie del acelerador y empezar a hacer goles", define un diputado.

En el Senado, el cambio comenzó por la admisión de que los bloques opositores no cuentan con una mayoría estable y que deberán construir artesanalmente el respaldo para cada tema que quieran tratar. Allí, el primer objetivo no será en lo inmediato derrotar al oficialismo, sino reunir el quórum para lograr sesionar.

"El Gobierno ha tenido actitudes lindantes con la provocación y eso hizo que los bloques de la oposición tuviéramos ansias de contestar a eso, de mostrar quiénes somos", evalúa, autocrítico, Felipe Solá, jefe del Peronismo Federal en Diputados. "Tenemos que admitir la naturaleza de los tiempos parlamentarios, fortalecer la cooperación entre los distintos bloques y acotar los proyectos a los que vamos a apuntar", agrega Solá, para quien la nueva estrategia puede resumirse con la fórmula "unidad, contundencia y simpleza".

Coincide con él Federico Pinedo, presidente del bloque de Pro. "Estamos en un nivel de sobreexigencia notable. Queremos hacer todo en cinco días y eso es una locura. Hay que hacer las cosas bien, aunque nos lleve más tiempo", dice. Pese a las discusiones entre los referentes de los distintos bloques opositores, el diputado es optimista: "Más allá de algunas declaraciones, veo unidad operativa en la oposición".

A la diputada Elisa Carrió, jefa de la Coalición Cívica, le gusta decir que con Solá juegan en tándem. Diez días después de declarar que la oposición carecía de estrategia, ella también es optimista. "Ahora, sí, tenemos estrategia. Estamos de acuerdo con que lo principal es que el Congreso funcione. Pero le pido a la opinión pública que entienda la dificultad de la batalla que estamos dando", dice. "Nuestra capacidad de respuesta tiene que ser rápida, pero es difícil, no estamos jugando al Burako", añade.

Impaciencia

El jefe de los diputados radicales, Oscar Aguad, coincide en que paciencia es una palabra clave de la nueva estrategia. "Estamos muy presionados por la opinión pública. Hay mucha impaciencia", reconoce. Para Aguad, será fundamental que la Corte Suprema intervenga para fijar reglas más claras en la disputa entre el Gobierno y la oposición. "Da la impresión de que cualquiera puede hacer cualquier cosa, tanto que un juez se atreve a paralizar una sesión del Congreso. Llegó la hora de que la Corte diga cuándo se puede alegar necesidad y urgencia para dictar un decreto y fijar, además, cuáles son los límites de los jueces", sostiene.

La última sesión también parece haber cambiado el ánimo respecto de la centroizquierda, un sector que tiene el peso para condicionar las jugadas de la mayoría opositora. "Solanas [Fernando, "Pino"] tiene una postura de defensa institucional muy fuerte", se entusiasma Pinedo.

Los jefes opositores de la Cámara de Diputados señalan al unísono que el escenario es mucho más complejo en el Senado, algo en lo que también coincide Gerardo Morales, presidente del bloque radical en esa Cámara.

La oposición intentó acordar allí con el oficialismo sesionar, para tratar temas que no generan disputa, como diversas reformas a la ley de contrato de trabajo para eliminar gastos y límites de extracciones para las cuentas sueldo. Los jefes opositores del Senado saben que en los temas que el oficialismo no apoya tendrán que juntar voto tras voto.

EMPANTANADOS

FELIPE SOLA

Diputado - Peronismo Federal

* "El Gobierno tuvo actitudes provocadoras y eso hizo que los bloques opositores tuviéramos ansias de contestar, de mostrar quiénes somos"

ELISA CARRIO

Diputada - Coalición Cívica

* "Ahora, sí, tenemos estrategia. Lo principal es que el Congreso funcione. La gente tiene que entender que es una pelea muy difícil"

OSCAR AGUAD

Diputado - UCR

* "Estamos muy presionados por la opinión pública. Hay mucha impaciencia. Necesitamos que la Corte fije algunas reglas claras"

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