En el Senado ya están tendidos los primeros puentes para reencauzar el diálogo entre oficialismo y oposición. Pero por ahora son frágiles.
Según confirmaron a PERFIL fuentes del Gobierno y del Parlamento, Pampuro decidió por su cuenta asistir al convite, sin un aval explícito de Olivos, y luego les transmitió los resultados al ministro del Interior, Florencio Randazzo, y al jefe del bloque K, Miguel Pichetto. En el kirchnerismo no cayó bien la maniobra del bonaerense de cortarse solo, pero decidieron no dinamitar la negociación incipiente por si ven un gesto claro de la oposición.
En el Gobierno consideran que la Presidenta ya hizo un llamado al diálogo cuando pidió que le presenten proyectos alternativos y que ahora le corresponde a la oposición demostrar voluntad de diálogo. El lunes volverán a reunirse los referentes parlamentarios y allí se sabrá qué mandato envió la Presidencia.
"Esto tomó un cariz propio en el Senado, ¿qué mejor situación para destrabar la tensión?", se preguntó uno de los participantes del encuentro. En tanto, una fuente del cobismo explicó que "se está intentando buscar una solución, y mucho depende de la Casa Rosada".
Las deliberaciones corren por tres ejes: el DNU que toma reservas para el pago de deuda, la composición de la comisión bicameral de seguimiento de los DNU y el tratamiento del pliego de Mercedes Marcó del Pont como titular del Banco Central. "Es más fácil que se llegue a un acuerdo en las dos primeras, lo del pliego es más complicado", se reconocía después del encuentro.
La oposición pretende que se envíe un proyecto de ley en lugar del DNU, que tienen previsto derogar. El ministro del Interior, Florencio Randazzo, fue el encargado de aclarar que el Gobierno no cederá en su postura aunque aceptaría revisar proyectos de la oposición. "Nosotros lo que no podemos hacer es ceder en aquellas cuestiones que son estratégicas, no para el Gobierno sino para el pueblo argentino, como por ejemplo honrar las deudas que tiene la Argentina", aseguró ayer el ministro.





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