El ocaso de la mesa política

El ocaso de la mesa política

Aunque junten a las tribus oficialistas y envíen la clásica foto tras la reunión, los más cercanos afirman que ya “no existe”.

 

Por Melisa Molina

 

En medio de los ruidos internos, desde la Casa Rosada anunciaron que esta semana no está en agenda una nueva reunión de la mesa política, que comanda Karina Milei. “La mesa política ya no existe. No se define nada en serio ahí”, opinan, con tono de resignación, quienes conocen de cerca su funcionamiento. En cambio, el lunes sí habrá en Casa Rosada una nueva reunión de gabinete que liderará el presidente Javier Milei.

Cada uno de los integrantes que forma parte de las reuniones de la mesa política juega su propio juego y defiende sus intereses personales. La secretaria general de la Presidencia, sin embargo, seguía convocando cada martes al mitin y, además, mandaba a publicar las fotos de esos encuentros en las que se veía a los funcionarios sonrientes, como si nada malo ocurriera. Esta semana, sin explicación formal, decidieron suspender la reunión.

“Karina Milei tiene un activo importante: es la dueña ‘del producto’”, dicen los que conocen de cerca el vínculo entre los hermanos. “El problema que está teniendo ella —agregan sin piedad sus detractores— es que el ‘producto’ (es decir, Milei) parece que ya está caducado”.

Hay quienes opinan que, en su fuero íntimo, la hermana presidencial tiene el deseo de jugar fuerte en la Ciudad de Buenos Aires, incluso que hasta le gustaría ser candidata; sin embargo, ella es reacia, entre otras cosas, a mostrar su voz en público. Tal es así que el lunes pasado participó de una conferencia de prensa junto a la ministra de Seguridad Alejandra Monteoliva por el traslado de los presos de Devoto, pero cuando fue la hora de las preguntas, misteriosamente se cortó la transmisión oficial “por problemas técnicos”.

Los Menem, en tanto, son los hombres de confianza de la hermana presidencial y quienes, en las sombras, manejan los negocios y el partido violeta en las provincias. “Ellos hacen con Karina lo que siempre hicieron con su tío: manejarla”, despotrican sus detractores.

El asesor Santiago Caputo, en tanto, sobrevive con las áreas de poder que, por ahora, puede preservar. Entre ellas están: YPF, el Ministerio de Salud, la SIDE, ARCA y también la Secretaría Legal y Técnica.

Más allá de la cena de la Fundación Faro del viernes, donde Caputo y un número importante de funcionarios se mostraron sonrientes ante las amenazas del Presidente a la prensa, la organización que armó el asesor en base al activismo en las redes sociales, denominada “Las Fuerzas del Cielo”, cada vez pierde más poder de fuego.

La decadencia de ese sector comenzó durante las últimas elecciones, cuando Karina y los Menem los dejaron afuera de las listas y de todo el armado electoral. “Santiago subestimó la importancia de la estructura partidaria y los Menem avanzaron”, opinan quienes lo conocen.

La guerra sin fin

La puja entre Caputo y los Menem es constante. La semana pasada, de hecho, hubo fuertes cruces en las redes sociales entre influencers de las Fuerzas del Cielo, como Daniel Parisini, alias “El Gordo Dan”, contra el titular de la Cámara de Diputados. La excusa para insultarse en público, esta vez, fue la religión.

Martín Menem compartió un tuit del diputado Alberto Benegas Lynch en el que hablaba de la necesidad de diferenciar a los grupos terroristas de la religión musulmana en general, y agregó que quienes no practiquen el “respeto recíproco” debieran ser “severamente penados”.

Sin eufemismos, Parisini respondió: “Dale, ahí dejamos de hablar de lo que está haciendo el Islam en Europa y en el mundo porque, según ustedes, deberíamos ser ‘severamente penados’ por decir la verdad. Me chupan un huevo todos ustedes, del primero al último, incluyendo al del RT” (por Martín Menem). El enojo, además, explotó el día de la sesión en Diputados, cuando el oficialismo aprobó leyes como la de discapacidad y la Ley de Tierras, contra la voluntad de los Caputo.

Mientras siguen los cruces en redes, los Menem están armando un esquema que se propone ser la nueva “juventud libertaria”, para correr a Caputo y sus laderos de ese espacio y dejar sin lugar a las Fuerzas del Cielo.

El influencer Iñaki Gutiérrez, de vínculo cercano con Milei, hace meses comenzó a recorrer las provincias para dar charlas y nuclear a los jóvenes del interior. Los Menem, en tanto, pusieron a su sobrino Sharif Menem a seguirlo de cerca. Existe un grupo de WhatsApp en el que, además de Iñaki, están Sharif, el videógrafo Santiago Oría, Martín Menem y Fabián Pereyra, uno de los armadores de Diego Santilli.

“Está todo tan mal que hay que hablar de Iñaki y de Santiago Oría como si fuesen importantes o estrategas”, se lamentan dentro de las propias filas de la Libertad Avanza.

Por otro lado, también forma parte de la mesa política Patricia Bullrich. La senadora ya no sabe qué más hacer para molestar a los hermanos presidenciales. El viernes, sin ir más lejos, subió un video a sus redes sociales que parece un spot de campaña y que fue musicalizado con la canción de la banda “Plan B”, denominada “Es un secreto”.

“Patricia necesita que Karina se enoje, pero Karina aguanta y aguanta porque sabe que no le conviene darle una excusa para competir contra Milei”, opinan algunos violetas. En esa línea, hay otra discusión que entra en juego y que la mesa política evade: qué opina cada uno de ellos sobre la suspensión de las PASO.

Más allá de que, en público, desde el oficialismo dicen que quieren suspender las primarias para allanar el camino de Milei hacia una posible reelección, solo Karina y Santilli parecieran tener la intención de avanzar de verdad en ese sentido.

“A Diego le conviene suspenderlas porque, si no, cualquiera lo va a querer medir en la provincia de Buenos Aires. Por eso insiste con los gobernadores”, opinan quienes siguen de cerca esos diálogos y añaden que Patricia Bullrich no tendría la misma intención. La exministra, que debería ser la encargada de conseguir los votos para avanzar con la reforma electoral en el Congreso, considera que las PASO pueden servirle como herramienta en 2027, de cara a sus deseos presidencialistas.

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