El dirigente agropecuario se anotó para la disputa en 2015. Ayer acompañó a Mauricio Macri en una gira de campaña y explicó su deseo de disputar la Gobernación. Lleva cuatro meses como senador nacional y le restan 68.
Desde el punto de vista electoral, la candidatura a gobernador de De Ángeli resulta absolutamente lógica, ya que es el candidato más potente del que puede disponer el macrismo en la provincia. Lo curioso, en todo caso, es que quien se pretende un adalid de la renovación política, y constantemente busca diferenciarse de las prácticas de la dirigencia tradicional, asuma su intención de ser candidato a gobernador cuando ha cumplido 4 de los 72 meses de mandato que tiene el cargo de senador nacional para el cual fue votado en octubre de 2013.
Es más, para el periodismo esta postulación no es una novedad. Apenas concluido el escrutinio de octubre de 2013, De Ángeli comenzó a sondear la posibilidad de ser candidato a gobernador, lo que aceleró la ruptura de la fugaz alianza Unión por Entre Ríos que había protagonizado con el bustismo y con el Nuevo Espacio de Gualeguaychú. No fue este el único aspecto que aceleró el divorcio de esos sectores, pero sí uno de los fundamentales, del mismo modo que lo fue el encolumnamiento del Torito de María Grande con el candidato presidencial Macri.
Excepto para quienes se cuidaban de anticipar el fin de esa alianza Unión Por Entre Ríos, y así intentaban preservar su potencialidad electoral, para el resto de los que quisieran analizarlo resultaba comprensible el alineamiento de De Ángeli con Macri, que fue en definitiva quien lo lanzó a la arena política, lo apoyó publicitariamente y sostuvo económicamente su campaña.
Lo que ocurría en los meses previos a la elección legislativa de 2013 era que el dirigente agropecuario escamoteaba su filiación macrista, convencido incluso por las mismas encuestas financiadas por el PRO, de que no era conveniente en ese momento mostrarse totalmente como un dirigente del partido amarillo.
Este diario publicó esa situación y también adelantó, en octubre del año pasado, los planes futuros de De Ángeli, que es lo que el actual senador confirmó ayer. Incluso, en la sección En voz baja, se informó de la polémica instalada entre sus colaboradores más cercanos respecto del efecto que tendría anunciar una nueva candidatura a pocos días de haber asumido como senador nacional.
“Por un lado sus colaboradores más cercanos comienzan a preocuparse por el impacto que esta determinación tendría en la imagen de una de las nuevas figuras de la política entrerriana.
Solamente eso te faltaría para ser como los políticos que siempre criticaste: hacerse elegir para un mandato de seis años y abandonarlo antes de la mitad’, le señalan. `Vos no te olvidés que no llegaste por lindo, sino criticando a los políticos y estás haciendo lo mismo que les reprochabas’, le han dicho al Torito en las últimas horas (...)” , se publicó en aquella sección en la edición del 14 de marzo.
¿Una nueva alianza?
También se informó en aquella oportunidad de los contactos con sectores del radicalismo que lo sondearon como eventual candidato de una nueva alianza electoral, de diferente composición a la que se armó para la elección legislativa de 2013. “Vos Alfredo sos el único dirigente que no necesita campaña para ser candidato a gobernador, porque te conoce todo el mundo”, señalaban, palabras más, palabras menos, algunos dirigentes radicales que llegaron a imaginar una fórmula con un intendente de ese partido que gobierna una ciudad del centro de la provincia.
En ese momento, desde el entorno del legislador se descalificó la información, negando que existieran intenciones de una nueva candidatura. No fue la primera vez, antes había intentado disimular su relación con el macrismo, del mismo modo que cuando se inició el reclamo agropecuario que lo llevó a la escena política nacional, en 2008, negaba por todos los santos su posible incursión en la política y por ende cualquier candidatura.
Lo que parece haber ocurrido ahora es que Macri decidió acelerar los tiempos de su campaña electoral atendiendo al adelantamiento de la exposición de posibles candidatos de otros sectores, entre ellos el gobernador Sergio Urribarri, los postulantes radicales y otros dirigentes. Obviamente que no es lo mismo para el expresidente de Boca Juniors venir solo a la provincia, que hacerlo acompañado de De Ángeli, el principal emergente electoral de los últimos años. “El gobierno de Mauricio es un gobierno progresista y por eso creo que Macri va a resolver los problemas que tiene el país”, indicó el legislador nacional entrerriano.
“Al país le llegó el tiempo de una propuesta diferente y de gente nueva”, aseguró Macri
“Queremos que los argentinos se levanten con la alegría de saber que tienen un gran futuro por delante”, enfatizó ayer Mauricio Macri en Paraná, en el marco de una recorrida electoral. “Al país le llegó el tiempo de una propuesta diferente de gente nueva”, aseguró.
“Queremos no tener nada que envidiarle a otros países de Sudamérica, que hoy son la atracción en los foros económicos mundiales”, agregó Macri.
El líder de PRO añadió: “Somos diferentes a los que nos gobernaron estos últimos años y creemos que llegó el tiempo de una propuesta distinta, comprometidos con la gestión y con el hacer”.
“Macri formuló estas declaraciones durante una de sus habituales recorridas por el interior del país visitando a vecinos de distintas localidades que le piden reunirse por intermedio de su página de Facebook”, informó la prensa del jefe de Gobierno de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires.
El dirigente inició su recorrida acompañado por los senadores nacionales Alfredo De Ángeli y Diego Santilli, y el presidente del Banco Ciudad, Rogelio Frigerio.
Al mediodía, Macri viajó a la ciudad de Santa Fe para jugar un partido con viejas glorias de Unión y Colón en un predio frente al hotel Amarras, luego de haberse encontrado con el diputado nacional Miguel del Sel.
Al ser consultado, Macri evaluó el paro nacional del jueves. “Fue una realidad contundente”, dijo y lamentó que tras la medida de fuerza “estamos igual que el día anterior”.
“Es una medida muy extrema en la que no hay que caer, porque lo único que hace es profundizar la falta de diálogo”, dijo.
Insistió con su desacuerdo con que se haya hecho el paro, aunque aclaró: “Sí estoy de acuerdo con los reclamos que se plantearon, especialmente el tema de la inflación, porque un país con este nivel no puede avanzar”.






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