El pedido es para gobernadores que quieren una fecha propia, como Schiaretti. Ratificó las primarias abiertas de agosto.
La definición la hizo a propósito del anuncio del jefe de Gobierno porteño, Mauricio Macri, quien el lunes retrocedió en su intento de adelantar los comicios locales a partir de los que planeaba proyectarse como candidato presidencial a octubre.
La unificación de las fechas de las elecciones cordobesa y nacional está en el centro de las duras negociaciones políticas entre ambos gobiernos en función de un acuerdo para que el justicialismo provincial afronte esos desafíos con candidatos únicos.
De ese acuerdo dependería tanto la suerte electoral justicialista en Córdoba, como la posibilidad de que si decide ir por la reelección, la presidenta Cristina Fernández pueda hacer una buena elección en un distrito, el segundo del país, históricamente refractario al kirchnerismo.
Desde la muerte de Néstor Kirchner, la relación entre el Gobierno nacional y provincial ha atravesado idas y vueltas, que incluyeron en principio hasta la posibilidad de que Schiaretti acompañe a Cristina Fernández como candidato a vicepresidente.
Pero en los últimos días la relación volvió a tensarse. “Sería dificultoso votar juntos en octubre”, dijo el jueves pasado el ministro de Gobierno provincial, Carlos Caserio, con lo que descartó que la elección provincial pueda unificarse con la presidencial del 23 de octubre. Justificó esa imposibilidad en que los sistemas de votación son distintos, “a menos que la Nación cambie y tenga boleta única”. Schiaretti, a su vez, ha dicho que recién en “marzo o abril” definirá la fecha de la elección.
Como parte de la presión pro unificación electoral, dos días después el principal referente kirchnerista provincial e intendente de Villa María, el justicialista Eduardo Accastello, no descartó, por primera vez, un acuerdo político con José Manuel de la Sota. Pero al mismo tiempo rechazó de plano que Schiaretti pueda acompañar a Cristina en una fórmula.
El mensaje de unificación de las elecciones lanzado por Randazzo está en línea con la intención de la Casa Rosada de que se desdoble la menor cantidad posible de elecciones de modo de poder atraer la mayor cantidad de votos en todas las provincias en la presidencial.
El ministro ratificó, además, el calendario gubernamental de elecciones primarias, abiertas, simultáneas y obligatorias) de todos los partidos con todos los ciudadanos para decidir las fórmulas y alianzas, el 14 de agosto, que competirán en la presidencial apenas setenta días después, el 23 de octubre.
Pero las primarias aún no han sido reglamentadas por el Gobierno, a pesar de que la nueva ley electoral se aprobó en el Congreso en diciembre de 2009. De allí la presión en ese sentido de la oposición y de la Justicia, que ayer salió con dureza a exigir su reglamentación.
Hasta ahora confirmaron sus elecciones provinciales por separado: Catamarca y Chubut, en marzo; Salta, en abril; Tierra del Fuego, en junio; Santa Fe, en julio; Tucumán, en agosto, y Chaco, en septiembre.








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