Las Bienaventuranzas enseñadas por Jesús, nos revelan “el camino a la felicidad”, es decir, “Su camino”. Esto porque las Bienaventuranzas "iluminan las acciones de la vida cristiana y revelan que la presencia de Dios en nosotros nos hace verdaderamente felices". Lo dijo el Papa Francisco en la Audiencia General del miércoles 29 de enero, dando inicio a un nuevo ciclo de catequesis.