El Papa Francisco aseguró, durante el Ángelus que presidió este jueves 1 de noviembre en la Plaza de San Pedro del Vaticano, con motivo de la Solemnidad de Todos los Santos, que los cristianos deben elegir entre “la santidad o la nada”, porque “Dios lo pide todo y, a cambio, ofrece la felicidad para la que hemos sido creados”.