El giro a la derecha planteado por Mauricio Macri fue respaldado por toda la dirigencia del PRO. Michetti también cuestionó a la “inmigración descontrolada” y señaló que la Ciudad “no puede solucionar los problemas de Latinoamérica”. El temor a la “villa más grande del continente” y la comparación con Brasil y México.
En la conferencia de prensa en que Macri le pidió a Cristina Kirchner “trabajar juntos para combatir la inmigración descontrolada” quedó claro que la posición de macrismo es una sola y que el endurecimiento del discurso no fue producto de un desboque de Larreta.
Extraño el cambio de formas. Sobre todo para un PRO que, desde su conformación, se preocupó en mostrarse como la nueva derecha, moderada, conciente de las desigualdades sociales y abierta a escuchar a los más débiles. Extraño también el razonamiento que une per sé al narcotráfico con la inmigración cuando el negocio no podría existir sin la red de complicidades que se teje a nivel local.
En la conferencia estuvieron presentes Larreta, Gabriela Michetti, Diego Santilli, Guillermo Montenegro y María Eugenia Vidal. Más o menos con las mismas palabras, todos respaldaron a Macri y a Larreta. En diálogo con LPO, Michetti señaló que “los más humildes sufren las consecuencias de la criminalidad que se esconde detrás de la inmigración descontrolada”.
“Eso se le suma el narcotráfico que se viene instalando cada vez más en el Conurbano y los sectores nos vulnerables. No hay control y seguimiento y puede terminar como México o Brasil que terminó metiendo el ejército en las villas. Hay que actuar antes”, ratificó.
Además, la diputada nacional, planteó: “Por más que mejoremos y hagamos más eficientes las políticas habitacionales, la Ciudad, de ninguna manera, pude solucionar el problema de vivienda de todos los países de Latinoamérica”.
A ella se le sumó Santilli, que luego de la conferencia, reiteró que bandas de narcotraficantes quieren “armar corredores” en el sur de la Ciudad. También el legislador Enzo Pagani se mostró inflexible. "Los que defienden la ocupación ilegal hacen apología del delito”, subrayó.
En tanto, en los pasillos, los macristas plantean sus peores temores. “Estos tipos no son sólo de la Ciudad, vienen del Conurbano y quieren hacer la villa más grande Latinoamérica”, señalan, mientras apoyan a Larreta porque “tiene toda la razón a pesar de que a veces no sabe explicar bien las cosas”.
De todos modos, según pudo averiguar LPO, el rotundo giro hacia la derecha del PRO estaría atado a una mera cuestión electoral. Fuentes macristas confiaron que a partir de anoche, los principales dirgentes del PRO se alegraron al ver las encuestas que decian que más del 60 por ciento de los consultados apoyaba el desalojo y que la mitad se inclinaba por no darle subsidios a los vecinos que tomaban los terrenos.
"Lo interesante es que los que apoyoban no sólo era gente de Puerto Madero, también tuvimos mucha aceptación en los sectores más humildes", cerraron las fuentes.







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