El esperado Metrobus de la avenida 9 de Julio superó la primera prueba. El debut del sistema de carriles exclusivos, un cambio radical para el tránsito por la emblemática avenida porteña, tuvo buena aceptación entre pasajeros de colectivos, automovilistas y taxistas.
A las 16, un cronista de LA NACION demoró en el Metrobus 22 minutos desde San Juan hasta Avenida del Libertador. Antes, ese viaje podía durar 40 minutos. Otro, a la misma hora y en un auto particular, cubrió ese trayecto por Bernardo de Irigoyen y Carlos Pellegrini en 25 minutos.
Anoche, en hora pico, los vehículos particulares circulaban a paso lento por la avenida frente al avance rápido de los buses, como ocurre en Juan B. Justo, donde también funciona el Metrobus. En pleno receso invernal, sin clases en colegios ni universidades y con feria judicial, el volumen de autos que circulan por la ciudad es inferior al habitual, pero de todas formas se puede afirmar que el día de su lanzamiento el Metrobus funcionó bien.
Poco después de las 14.30, las primeras unidades de las 11 líneas que usan el corredor exclusivo irrumpieron en los carriles centrales que unen Constitución con Retiro, entre usuarios algo confundidos por la ubicación de las paradas en estaciones adornadas con cientos de globos amarillos.
La inauguración de la obra que le costó a la Ciudad 150 millones de pesos es la gran apuesta de Pro, y sirvió también como escenario político para mostrar a sus principales candidatos para las próximas elecciones, como Gabriela Michetti y Sergio Bergman.
"Es una transformación histórica. El Metrobus mejora la calidad de vida de miles de personas y es un gran orgullo para la ciudad", dijo el jefe de gobierno porteño, Mauricio Macri, durante la inauguración, al mediodía, en la estación Teatro Colón.



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