Lejos de los conflictos y con una agenda de temas pocos trascendentes buscan desde el Gobierno cuidar la imagen de Mauricio Macri, que cumple hoy segundo mes de gestión.
Después de la hiperactividad y la seguidilla de anuncios del primer mes, la agenda de Presidente quedó resumida a actividades más desacartonadas, que incluyó bailes de carnaval, festejos de cumpleaños y fotos familiares, además de anuncios menos políticos relacionados con el medioambiente.
La estrategia de la Rosada es mantenerlo lejos de los grandes conflictos, como las discusiones de las paritarias, los despidos en las dependencias del Estado y los aumentos de tarifas de los servicios públicos y de los alimentos.
En las últimas fotos del fin de semana elegidas para difundir su visita a Jujuy se lo ve siempre en una postura distendida y durante momentos de descanso y esparcimiento junto a su mujer, Juliana Awada, y su hija, Antonia.
Los anuncios tuvieron también sabor a poco, pese a que se mostró junto a los adversarios políticos Sergio Massa, líder del Frente Renovador, y el gobernador Juan Manuel Urtubey, hasta hace poco referente del kirchnerismo. Presentó un proyecto de un parque solar, un plan de biodiésel, saludó a chicos de la Villa 31 y anunció la Ley de Humedales.
Otro estilo
El estilo que logró imponer Macri busca contraponerse a la imagen que tenía su antecesora, Cristina Fernández de Kirchner.
La mayoría de las reuniones se concentran en la Casa Rosada. La actividad diaria comienza bien temprano, a las 8 de la mañana. A las 20, pocas oficinas siguen en funcionamiento. Las reuniones de gabinete son religiosamente todos los martes, salvo ayer por el feriado de carnaval.
La rutina presidencial incluye casi siempre alguna aparición pública diaria. Mañana arranca la semana bien temprano, después de un descanso y festejo de cumpleaños en las sierras cordobesas. Irá a dos localidades del conurbano bajo el mando de Cambiemos. Hoy anunciará inversiones de Coto en Ciudadela, partido de Tres de Febrero, gobernado por Diego Valenzuela; y mañana estará en Quilmes junto a Martiniano Molina para inaugurar la electrificación del ferrocarril Roca, la misma obra que presentó Cristina Kirchner cinco días antes de dejar el gobierno.
Esta tarde, además, entregará una distinción a un empresario nacional de la industria del acero.
Lo más trascendente de la semana será cuando mañana a la tarde reciba a todos los representantes sindicales en la Rosada, encabezados por Antonio Caló y Hugo Moyano, que llevarán una larga lista de demandas.









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