Massa pidió "una ayuda" para entrar al ballotage y terminar con el kirchnerismo

Massa pidió

Cerró en el Museo de Arte de Tigre con De la Sota, Saenz, Solá y Lavagna.

Replegado en su tierra, Sergio Massa cerró la campaña con un potente discurso y un último intento de llegar al ballotage, instancia que lo dejaría cara a cara con Daniel Scioli para “dar vuelta una página y terminar con el kirchnerismo en la Argentina”, de acuerdo al bramido del líder del Frente Renovador esta noche, en el Museo de Arte de Tigre.

La tenacidad del tigrense es admirable, si se tiene en cuenta que ninguna encuesta le da chance de entrar a esa segunda vuelta, que en cambio sí podría ocupar Mauricio Macri, aunque incluso esto está por verse, de acá a un par de días.

 

El candidato presidencial de UNA subió al escenario poco antes de las 20, una vez que el ex motonauta completara lo propio en el Luna Park.

 

Minutos antes de aparecer en escena, Massa se fumó el último cigarrillo junto a Lavagna y Malena Galmarini, en el portón de hierro del museo. Luego, con su mujer, sus hijos Tomás y Milagros, el tigrense se dirigió a una carpa blanca donde lo esperaban las cámaras de televisión. Allí dio un mensaje a la audiencia, en la que apeló a la emotividad familiar para convocar a la gente a votar al domingo.

 

Tras este mensaje, y pese a la demora de su principal socio, José Manuel De la Sota, Massa entonces subió al escenario para dar su discurso. El cordobés llegó recién para la foto del final, y según contó Massa, debió cubrir el último tramo hasta Tigre en moto por el tránsito infernal en la Ciudad y alrededores de este jueves con cierre de campaña.

Massa no mencionó a ningún otro candidato y evitó especialmente confrontar con el resto de la oposición, aunque sí los criticó solapadamente.

 

A poco de comenzar, el candidato fue interrumpido por el coreo del Himno Nacional que llegó de parte del nutrido público, y luego dio paso a una enumeración enfática de sus propuestas, entre las que se destacaron "la ley de primer empleo", la modificación del Código Penal para instaurar "perpetua para narcos, violadores y femicidas", además de penas más duras para los delitos vinculados a la corrupción.

 

De paisaje estaba el río, junto al escenario montado sobre el jardín del soberbio museo. La prensa fue ubicada en la galería del costado, con sus altísimos pilares.

El tigrense le dedicó un párrafo a la provincia, cuando le agradeció a Felipe Solá y llamó a definir entre "un camino desconocido (por María Eugenia Vidal), un camino mal conocido (por Aníbal Fernández) y un camino seguro (por el propio ex gobernador)”, al que dijo que “sin trampas ni cortes lo vamos a apoyar".

 

También prometió "presidir el Consejo Federal de Seguridad" y advirtió que "no voy a hacer, como hacen hoy, que se sacan la responsabilidad de encima y me voy a poner al frente de la lucha contra el narcotráfico y la inseguridad en la Argentina".

 

Massa cerró con los suyos, los que lo acompañaron hasta el final. Roberto Lavagna, Felipe Solá, Graciela Camaño, Gustavo Saenz. Estaban por supuesto sus intendentes y sus candidatos en el Conurbano.

 

“Nos quisieron bajar, correr, y acá estamos abriendo las puertas del ballotage”, lanzó eufórico, en un tramo de su discurso. “Si nos ayudan, el domingo nos ponen en el ballotage. Y si vamos al ballotage, vamos a dar una vuelta de página y terminar con el kirchnerismo en la Argentina”, aseguró.

"A los trabajadores les pido que el domingo pongan su ladrillo. Invito a todos los argentinos a que este domingo construyamos a un cambio para adelante, quiero invitarlos a que en las próximas 48 horas piensen claramente qué nos merecemos como país", apuntó Massa.

 

De un barco amarrado en la orilla del río colgaban varios carteles: “Las propuestas son el cambio”, “Massa presidente”, entre otros. Más temprano había llegado un catamarán con banderas y militantes massistas, que despertó la atención del público. En tierra firme, seguía el acto a puro grito del candidato.

 

“Vamos a derrotar al peor enemigo de los argentinos, la inflación. En cuatro años vamos a llevar la inflación a menos de cinco puntos”, prometió el ex jefe de Gabinete. “Y lo vamos a hacer con crecimiento e inversión, no con ajuste como proponen otros”, dijo en un tiro por elevación a Macri y el propio Scioli.

 

Llamó también a votar a los jubilados, que no tienen obligación de participar el domingo; a ellos les garantizó el 82% móvil, como viene prometiendo en sus repetidos actos de campaña. Mientras Massa presentaba su propuesta, en la pantalla principal flameaba una bandera argentina. Minutos antes de empezar el acto los organizadores del evento se encargaron de repartir banderitas de plástico que adornaron el entorno.

Con vehemencia, el candidato presidencial de UNA pidió el voto a trabajadores, jubilados, jóvenes, docentes y alumnos, personas con discapacidad y trabajadores del Estado. A todos llamó a votar el domingo para darle la chance de lograr el pasaje al 22 de noviembre, fecha de un eventual ballotage.   

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