Mariotto, un presidente sin quórum

Mariotto, un presidente sin quórum

“Mi voto es positivo”, aseguró Gabriel Mariotto desde el sillón de la presidencia del Senado. Las palabras resonaron en el recinto y más de uno deslizó una sonrisa. El vicegobernador se había quedado con las ganas de decirlo, pero la falta de quórum esfumaron la posibilidad de desempatar con su voto las diferencias entre los bloques mayoritarios. El avance de la Policía Local es por estas horas sólo un fracaso, y Mariotto como titular de la Cámara alta, un presidente que lo único que logra es que los senadores bajen al recinto.

“Lo había ensayado a la mañana frente al espejo”, manifestaron en el palco de periodistas entre risas. La frase elegida por el vicegobernador Gabriel Mariotto para finalizar la jornada legislativa despertó una infinidad de comentarios entre los presentes. Es que por cuarta vez consecutiva, sólo había logrado que los senadores bajaran al recinto para luego abandonarlo sin haber avanzado con la aprobación del proyecto de ley que busca formar las Policías Locales.

Inexplicablemente después que el pliego fue probado sin mayores complicaciones en la Cámara baja, el vicegobernador no logró acordar al menos en cuatro oportunidades con los bloques opositores y avanzar con la iniciativa del Ejecutivo, dejando no sólo en claro que no puede manejar la política del Senado, sino que le ocasiona un perjuicio a las aspiraciones presidenciales del gobernador Daniel Scioli que ha hecho de este pliego su caballito de batalla para enfrentar la inseguridad, y quien en el brindis del Día del Periodista señaló que “el vicegobernador Gabriel Mariotto va a encontrar los caminos para que la norma se apruebe la semana que viene”.

Pese a que las últimas tres sesiones, el hombre de Lomas de Zamora no había alcanzado el consenso de todos los senadores para tratar los artículos más cuestionados de la Policía Local, este miércoles el espectáculo se volvió repetir y el desenlace fue el mismo: la sesión se cayó luego que los senadores bajaran al recinto sin antes haber acordado.

Para peores, el último encuentro en el recinto estuvo envuelto de denuncias desde todos los ángulos sobre presuntos acuerdos y presiones para tratar de cerrar los votos faltantes. El radicalismo, tal como lo había hecho en la anterior sesión, se retiró en el momento de debatir el articulado y el massismo para evitar exponerse a un eventual desempate del vicegobernador, se levantó de sus bancas excusándose con que la “sombra del Banelco se cierne en el Senado”.

Desde el Frente Renovador aseguraron que el oficialismo durante la última semana había intentado doblegar la postura del bloque de la UCR haciéndose cargo de la deuda del municipio de Chascomús. Además, recordaron la denuncia del intendente de Malvinas Argentina, Jesús Cariglino, quien manifestó que desde el sciolismo se habían comunicado con su hermano, Roque, miembro del bloque massista, para “comprar” su voto a cambio de girar los fondos de una deuda que la Provincia tiene con ese municipio.

“Nosotros buscamos consensos sobre la base de las convicciones, y no sobre la base del dinero”, respondieron ante las sospechas de soborno los radicales, quienes por esta hora podría decirse que son los únicos ganadores de este debate, dado que desde el principio se manifestaron en contra de la creación de la nueva fuerza, y según el presidente del bloque, Carlos Fernández, “la ley está muerta y de muerte natural, este proyecto está terminado”.

Para completar la denuncia, el fiscal platense Marcelo Romero investigará de oficio las denuncias del massismo sobre supuestos sobornos, quien adelantó que a partir de la semana próxima empezará a citar a los legisladores del Frente Renovador.

Pero Mariotto, como jefe de la Cámara de Senadores, no sólo debe enfrentar las críticas por verse involucrado en un escenario salpicado por el supuesto cohecho, sino por  no poder torcer el voto de Mario Ishii, miembro del monobloque Néstor kirchner, quien con sus denuncias sobre presiones y su posición en contra del articulado dejó en evidencia la mentira del interbloque FpV-Néstor Kirchner.

Como si fuera poco Mariotto salió a hacer frente a la prensa en soledad. El bloque que preside Cristina Fioramonti hizo su descargo en el recinto y vía mail envió la postura del bloque.

Para excusarse de las críticas que ya sobrevolaban los pasillos de la Legislatura el lómense aseguró: "Nos interesaba este desafío de bajar a discutir sin tener el número en el recinto".

Mientras en los diferentes bloques siguen haciendo cuentas para descifrar qué posición sale favorecida en el debate de la Policía Local, la virtual campaña envalentonada por la agencia de noticias de Mariotto, Agepeba, y respaldada por Hebe de Bonafini, va en picada por el propio accionar del vicegobernador.

La reciente elección del presidente del Senado para conducir el decanato de la Facultad de Ciencias Sociales de la Universidad de Lomas de Zamora fue leído por algunos opositores como un repliegue del ex titular del Autoridad Federal de Servicios de Comunicación Audiovisual (Afsca). La universidad sería una suerte de refugio ante el imprevisible escenario 2015, ante el fracaso de su candidatura y ante su ineficiente ejercicio al frente de la Cámara alta. Porque al final de cuentas ha dejado claro que el lugar de líder y conductor sólo lo puede practicar en el ámbito académico. 

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