El líder de Pro dio marcha atrás con la fórmula de Pro pura en la provincia de Buenos Aires y cedió el lugar al radical Daniel Salvador, un hombre de Sanz
En otro capítulo del frenesí de las horas previas al cierre de listas, y mientras la política todavía analizaba su elección de Gabriela Michetti como compañera de fórmula, Mauricio Macri evitó el choque de frente con sus socios radicales: dio marcha atrás con la designación deCristian Ritondo como candidato a vicegobernador bonaerense y cedió el lugar a los radicales, que lo reemplazaron por Daniel Salvador, un hombre del jefe de la UCR y precandidato a presidente del partido, Ernesto Sanz .
La furia radical con la elección de Ritondo se desató el mismo martes, cuando María Eugenia Vidal anunció por televisión que la acompañaría Ritondo, el vicepresidente 1° de la Legislatura porteña. Hasta la semana pasada, la negociación por ese lugar incluía al intendente radical de Chascomús, Juan Gobbi.
"Endogámica, amarilla y porteña. Era la peor combinación posible", describió ante LA NACION la dupla Vidal-Ritondo un operador de la UCR bonaerense que participó de la negociación con Pro desde el primer día.
Con alivio evidente en la voz, añadió: "Nos satisface mucho que Macri haya revisado sus pasos".
El sentido de la movida del jefe de Pro quedó cristalizado en la carta que Ritondo hizo circular por la tarde vía Twitter para explicar su "renuncia" a la candidatura.
"Convencido de que la unidad del frente Cambiemos es fundamental para llevar adelante la transformación que la Argentina necesita, he decidido retirar mi candidatura a vicegobernador de la provincia de Buenos Aires para que nada comprometa la estrategia general de cambio que el país necesita y que mi lugar sea ocupado por la Unión Cívica Radical o la Coalición Cívica", escribió Ritondo, una de las caras peronistas de Pro. "La unidad de Cambiemos está por encima de las personas y las candidaturas", añadió antes de agradecer a Vidal por la "invitación" a integrar la fórmula, y a Macri por "la confianza permanente" depositada en su persona.
Vidal no tardó en devolver gentilezas. "Quiero agradecer a Cristian Ritondo por ser parte de nuestro equipo y comprender las necesidades de todos. No estará en la lista, pero nos acompañará en la campaña como siempre", avisó a través de un comunicado.
CARA A CARA
Macri decidió el cambio en la fórmula bonaerense ayer después de reunirse con Sanz. El mandamás radical planteó sin eufemismos su malestar por el ninguneo a su partido. El mendocino fue el principal mentor y defensor del acuerdo electoral con Pro que dividió al partido en la convención de Gualeguaychú, y que por momentos amenazó en convertirse en cisma. No poder exhibir un lugar en la fórmula para el principal distrito del país (donde vota casi el 40 por ciento del padrón nacional) era demasiado.
Macri entendió y pidió tres posibles candidatos para discutir con su mesa chica. Enseguida, Sanz propuso a Gobbi, Salvador y al diputado bonaerense Alejandro Armendariz.
La definición salió de una reunión inmediatamente posterior a la bilateral con Sanz que Macri mantuvo con Vidal y con su ministro de Gobierno, Emilio Monzó.
Armendariz fue el primero en quedar fuera de carrera. A favor de Gobbi contaban su influencia y peso territorial en el interior bonaerense y la buena llegada con los otros 16 jefes comunales de la provincia. Del lado de Salvador, su amplia trayectoria radical. En sus orígenes hombre de Leopoldo Moreau, Salvador se pasó a las filas de Sanz en los últimos años. Fue presidente del comité bonaerense de la UCR, diputado nacional e integrante de la Conadep. Finalmente, Macri se inclinó por Salvador, el más sancista de los dos.








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