Entre Ríos, Córdoba y la ciudad de Buenos Aires. Mauricio Macri volvió a hablar de política luego de semanas de deliberado silencio, y en menos de 24 horas estuvo en tres provincias para respaldar a sus candidatos en las elecciones del 23 de octubre.
"El poder es muy complejo, y siempre es mejor tener equilibrios", afirmó el jefe de gobierno porteño, tijera de cartón en mano y en la plaza Las Heras, a la que llegó para apoyar a Federico Pinedo, jefe de los diputados de Pro y cabeza de lista de candidatos a legisladores nacionales para las elecciones de octubre. Rodeado de globos, y en sólo cuatro minutos, Macri dejó en claro que lo suyo no será, al menos hasta después de las elecciones, la pelea frontal con el Gobierno, y que tampoco habrá puentes visibles con el resto de la oposición hasta la casi segura reelección de Cristina Kirchner. "¿La oposición? No hay campaña ni debate, espero que los haya", afirmó Macri cuando LA NACION lo consultó sobre sus pasos futuros. ¿Hay primavera con el Gobierno?, se le preguntó. "No, lo que hubo fueron dos conversaciones con la Presidenta, que son dos buenos puntos de partida. Pero hechos concretos hasta hoy no hay", agregó Macri. Antes, y a tono con el eslogan de campaña "Dialogar nos une", Pinedo afirmó: "No hacemos oposición, sino propuestas. Nos votan para que dialoguemos, no para que nos peleemos", agregó el diputado.
Los presidenciables, sobre todo Eduardo Duhalde, aún no pueden tolerar lo que consideran un desplante por parte de Macri, que apoya a algunos candidatos en común con otros opositores, pero que descartó hace rato la posibilidad de una instantánea que los ayude a sumar votos en un escenario más que complicado.
De hecho, tanto Mandy Saliva, candidato a gobernador de Entre Ríos, como el ex ombudsman Eduardo Mondino, postulante a diputado nacional por Córdoba, comparten el apoyo de Macri y Duhalde. Pero lo mismo ocurrió en San Juan y Mendoza hace dos semanas, provincias a las que el jefe de gobierno llegó hace diez días, pero que llevan como candidato a presidente a Alberto Rodríguez Saá.
"Mauricio está cumpliendo lo que prometió en campaña. Va a apoyar a sus candidatos en los distritos respetando la estrategia y los acuerdos que cada uno de ellos haya hecho", explicó Emilio Monzó, encargado del armado nacional de Pro y potencial ministro del futuro gabinete porteño.
En silencio, Macri arma un nuevo esquema de poder, que incluiría otros ingresos en el gabinete (Andrés Ibarra, a cargo de Recursos Humanos, sería otra de las incorporaciones) y cambios en el bloque Pro de la Legislatura porteña. Cristian Ritondo, actual jefe del bloque, sería el vicepresidente primero; Fernando de Andreis, ligado al secretario de Gobierno, Marcos Peña, manejaría el bloque, y Rogelio Frigerio estaría a cargo de la Comisión de Presupuesto de la Legislatura.
De todo eso se hablará hoy, en algún lugar de la provincia de Buenos Aires, adonde irá la primera plana de Pro. El retiro espiritual del día de la primavera, organizado por orden de Macri, durará todo el día, y servirá para unificar el discurso Pro para los próximos meses de campaña..










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