Estuvo en Llavallol junto a Vidal e Insaurralde. "Estoy bien para seguir trabajando juntos", dijo; buscó aplacar quejas de intendentes peronistas
"Llegando a Luna de Avellaneda. Emoción, de vuelta al trabajo", dijo Mauricio Macri, sonriente y mirando a la cámara que lo sigue a sol y a sombra, poco antes de escenificar en un club de Llavallol su retorno a la actividad pública luego de la arritmia que lo obligó a una breve internación, el viernes por la tarde.
"Gracias a todos los argentinos que me llenaron de mensajes desde el viernes a la tarde hasta hoy. Acá estoy, estoy bien para seguir trabajando juntos por esa Argentina que soñamos", afirmó el Presidente con tono tranquilo y rodeado de chicos en el club Juventud Unida de Llavallol, donde ayer anunció descuentos en las tarifas de servicios que pagan los clubes de barrio.
El del Presidente fue un regreso que tuvo varios objetivos: el primero de ellos demostrar que está totalmente recuperado de la arritmia que lo obligó a reducir sus actividades durante el fin de semana. También dejar clara la "sensibilidad del Gobierno" ante los aumentos de tarifas y, de paso, enviar un mensaje a dirigentes del PJ como el anfitrión, el intendente Martín Insaurralde, que tomó los incrementos como bandera para cuestionar las políticas oficiales.
¿Cómo está el Presidente? Aunque en Lomas de Zamora se lo vio algo pálido, cerca del primer mandatario afirmaron que la dolencia, que comenzó por la tarde del viernes, no dejó ni dejará secuelas más allá de la medicación que Macri deberá tomar durante unos días más. "Está con toda la medicación que tiene un paciente después de haber tenido un episodio como éste, como prevención, y también para evitar las complicaciones que puede traer otro episodio", afirmó a distintas emisoras radiales el director de la Unidad Médica Presidencial, Simón Salszberg.
El médico afirmó que el Presidente tiene "un corazón sano" y "hábitos excelentes", aunque destacó que al descubrirse la irregularidad cardíaca le recomendó "bajar un cambio".
Sin perder tiempo, Macri tuvo agenda casi completa. Luego del acto en Llavallol recibió en Casa Rosada al primer ministro de Montenegro, Milo Dukanovic, y encabezó reuniones con los ministros Jorge Lemus (Salud) y Lino Barañao (Ciencia). También telefoneó al ministro de Producción, Francisco Cabrera, recién llegado de la cumbre de la Organización Mundial de Comercio (OMC), en París. "Él está muy bien", afirmó la primera dama Juliana Awada, y confirmó que el domingo fue un día de paddle y tenis para el primer mandatario, junto a amigos y familiares. La inexistencia de señales de salud negativas convenció al Presidente de retomar su actividad en forma completa.
Un tema que preocupó al Presidente -y que fue materia de conversación el sábado en la quinta Los Abrojos durante la primera reunión de mesa chica luego de su internación- es mitigar los efectos de los aumentos de tarifas. De allí salió la idea de los anuncios que se hicieron ayer.
"Lo más importante es estar cerca y hoy entendimos que los clubes no pueden esperar. Dijimos la verdad, escuchamos, y le agradezco al Presidente por eso", dijo la gobernadora María Eugenia Vidal, que precedió a Macri en el club lomense. La gobernadora enfrenta la ofensiva de varios intendentes bonaerenses (Gabriel Katopodis, Eduardo Bucca y el propio Insaurralde, entre ellos) que llegaron la semana pasada al despacho del ministro del Interior, Rogelio Frigerio, para quejarse por la situación de los clubes barriales luego de los aumentos.
Más allá del optimismo del Presidente y la gobernadora, la quita que se propuso (de alrededor del 40%) no alcanzó para disipar las dudas de los jefes comunales. Cerca de Insaurralde, por caso, afirmaron a LA NACION que los reclamos continuarán porque los anuncios fueron "insuficientes" y se comunicaron "bajas de ese porcentaje cuando algunos clubes están pagando hasta un 800% más". De hecho, hoy los clubes de barrio llegarán a la Casa Rosada con su reclamo, acompañados por los intendentes enrolados en el PJ alejado del kirchnerismo.
Contento por su recuperación, Macri tiene previsto pasar la jornada de hoy en Casa Rosada, reunirse con jubilados y saludar a periodistas que festejarán su día.
Encuentro con el premier de Montenegro
En su retorno a la actividad, el presidente Mauricio Macri también tuvo un espacio dedicado a la agenda internacional. Recibió en la Casa Rosada al primer ministro de Montenegro, Milo Djukanovic, en la primera reunión bilateral del más alto nivel entre los dos países.
Durante la reunión, de la que participaron, además, el ministro de Economía montenegrino, Vladimir Kavaric, y el secretario de Asuntos Estratégicos Fulvio Pompeo, los dos mandatarios analizaron el estado de las relaciones entre ambos países y la cooperación bilateral.










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