En la cuenta regresiva de reloj de arena hacia el balotaje del próximo domingo, las acciones de Sergio Massa continúan cotizando en bolsa. A los constantes sondeos que tanto Daniel Scioli como Mauricio Macri comenzaron a ensayar ofreciéndole cargos para obtener alguna ración considerable de los más de cinco millones de votos conseguidos en agosto – obtuvo casi el 21 % de la torta total-, ahora se sumó un “ofrecimiento especial” del jefe de Gobierno porteño: le entregó en bandeja el puesto de Ministro de Desarrollo Social para Daniel Arroyo.
Según supo NOVA de fuentes al tanto de la oferta que ni siquiera adoptó el estatus negociación, el de Tigre procuró mostrarse agradecido con su ex socio político pero le pateó la pelota para adelante: “Después del balotaje hablamos”, lo atajó.
Por disponibilidad de recursos para llegar a las provincia y las intendencias, la cartera social nacional todavía comandada por Alicia Kirchner es una de las más jugosas ofrendas que un presidenciable con chances reales le puede ofrecer a un dirigente que, como Massa, tiene más que ganar que por perder de cara al futuro.
Aunque conocida su preferencia por el ex presidente de Boca, la estrategia del líder del Frente Renovador es postergar cualquier definición contundente a favor de uno u otro candidato para después del 22N. Conocedor de las urgencias ajenas y dueño de un “timing” bien desarrollado a fuerza de equivocaciones y aciertos, el tigrense sigue dispuesto a hacer valer su rol de árbitro de la histórica contienda que enfrentará a "dos proyectos" de país el próximo domingo.
Ya fueron públicas las ofertas que tanto Macri como Scioli le acercaron para que alguna de sus espadas –el caso más emblemático fue el de Roberto Lavagna y también se incluyó al cordobés José Manuel de la Sota- pasen a formar parte de los eventuales equipos de gobierno. Pero mientras por lo bajo continúa tendiendo puentes hacia una y otra orilla sin cerrarle la puerta a nadie, el diputado nacional ve como el esfuerzo invertido en mantenerse en pie para llegar a las primarias de agosto pasado sigue rindiendo sus frutos.
Arroyo es uno de los cuadros técnicos preferidos de la coalición que se denominó UNA. De reconocida trayectoria en el campo social – fue ministro de Desarrollo Social provincial de Scioli entre otros cargos-, el ex candidato a vicegobernador de Felipe Solá suena en casi todos los borradores de dirigentes que los contrincantes del próximo domingo puntearon para seducir al ex titular de la ANSES.
“No hay que entregar nada antes del domingo”, repiten en Tigre, desde donde después de las primarias Massa impartió el ambiguo mensaje de que institucionalmente el Frente Renovador no incline la balanza electoral y a la vez dejó “en libertad de acción individual” a su tropa.







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