El líder de PRO le sacó 20 puntos a Filmus, quien aseguró que igual irá al ballottage. Para ganar, el candidato K necesita casi el 90% de los votos que no fueron ni a él ni a Macri
La polarización entre el PRO y el Frente para la Victoria dejó varios heridos. Con el 99,25% de las mesas escrutadas, tercero lejos aparecía el cineasta Fernando Pino Solanas con el 12,82% de los votos, quien en apenas dos años vio cómo se le escurrieron la mitad de sus apoyos porteños; seguido de la candidata de la Coalición Cívica, María Eugenia Estenssoro, que obtuvo un magro 3,32%. El pelotón restante no alcanzó siquiera a sumar los votos necesarios para contar con representación en la Legislatura porteña.
Exultantes, los dirigentes macristas calificaron a la elección de histórica. Tras cuatro años de gestión y luego de desistir de competir en la Nación para retener para el PRO el gobierno de la Ciudad, Macri revalidó sus credenciales e incluso superó en más de un punto su anterior resultado electoral. Antes de conocer los primeros resultados, sus asesores se daban por satisfechos con una diferencia de 15 puntos sobre Filmus. Ese número fue superado con creces y no eran pocos los macristas que anoche esperaban que el senador abandone sus intenciones de ir al ballottage. Esto se terminó acá, repetían.
Macri aprovechó su primera aparición pública tras la votación para agradecer a quienes lo eligieron y convocar a quienes no lo hicieron. No voy a dejar que las diferencias nos separen, aseguró. Le mandó también un mensaje a quienes diseñaron la campaña kirchnerista: Esta ciudad libre no se negocia ni se vende. Y si nos corresponde algo, no es porque nos arrodillemos, advirtió (ver aparte).
Además, el resultado hizo renacer su intención de incidir en la escena nacional. En su entorno evaluaban anoche que, a pesar de no tener un referente en la carrera por la Presidencia, el jefe de Gobierno se transformó en el gran elector opositor para octubre. Su objetivo será ayudar a que Cristina Fernández de Kirchner se vea obligada a disputar una segunda vuelta y, para ello, ya piensa en acercarse al opositor que actualmente aparece con más chances en el arco nacional, el radical Ricardo Alfonsín. Aun después de que el dirigente bonaerense haya puesto su límite en Macri, en el PRO anoche evaluaban que Alfonsín deberá recapacitar. Momentos después y luego de que su candidata, Silvana Giudici, obtuviera el quinto lugar con el 2,05% de los votos, en uno de los peores desempeños de la UCR en la Ciudad, el diputado radical reconoció que si fuera porteño, votaría a Macri en una segunda vuelta.
El propio Macri no le escapó a la lectura nacional de su victoria. En el discurso que dio a cuatro horas del cierre de los comicios porteños habló de su compromiso de seguir trabajando por la unidad nacional y aseguró que trabajará para que en la Argentina no nazca más un solo niño pobre. A esa estrategia nacional intentará sumarle en dos semanas un resultado insoslayable en Santa Fe. Su candidato allí, Miguel Torres del Sel, fue uno de los más aplaudidos por las más de 400 personas que esperaron los resultados en Costa Salguero y asegura que está creciendo a pasos de gigante en las encuestas de intención de voto provinciales.
En el NH Tango el panorama era también de festejos, aunque con mucha más moderación. Al conocerse los primeros datos oficiales, pasadas las 21, el kirchnerismo exaltó que Filmus se quedaba con un tercio de los votos en el tercer distrito electoral en importancia, que fue históricamente reacio al peronismo. Ese, para la Casa Rosada, será el piso con el que contará la Presidenta en octubre, cuando vaya por su reelección. Sin embargo, con el correr de las horas y a medida que se fueron cargando los datos de más mesas, el senador perdió algunos puntos y se estancó en 27,79%. Si bien es cierto que creció respecto de 2007 cuando obtuvo el 23,75% de los sufragios, el kirchnerismo esperaba que su despegue fuese más marcado, habida cuenta de la injerencia que tuvo Cristina en la campaña.
Filmus fue el último candidato en hablar públicamente anoche. Lo primero que dijo fue que competirá en el ballottage. Sacamos el porcentaje más alto desde que existe el Frente para la Victoria, se contentó. Sin embargo, en los pasillos de su comando de campaña abundaron las caras largas y la Presidenta decidió desligarse de la campaña para la segunda vuelta (ver página 6). De cara a un calendario que aparece poco alentador para el gobierno nacional, Cristina buscará hacerse inmune a eventuales derrotas de sus candidatos, quienes no tienen buenas perspectivas ni el 24 en Santa Fe donde el socialista Antonio Bonfatti domina en las encuestas, ni el 31 en la Ciudad.
Para imponerse en el ballottage, el kirchnerismo deberá lograr cerca del 90% de los votos porteños que no fueron ni a Macri ni a Filmus en esta primera vuelta. Un objetivo más que ambicioso. El senador, al tanto de la dificultad, salió anoche mismo en búsqueda de esos apoyos. Convocamos a todas las fuerzas políticas en esta primera vuelta eligieron caminos alternativos pero que tienen el mismo modelo de ciudad, anunció. No obtuvo inmediata recepción entre sus colegas.
Mientras Solanas rechazó apoyar a alguno de los dos candidatos de cara al ballottage; Alfonsín se inclinó por Macri; y Elisa Carrió cuyo partido volvió a hacer una pobre elección en el que se supone su distrito de mayor influencia se mostró muy contenta por la victoria del PRO aunque subrayó que los votos son de las personas.
En el capítulo legislativo, la Coalición Cívica apenas consiguió colar un legislador. El PRO ganó 16 escaños, el kirchnerismo 9 y Proyecto Sur 4 (ver página 10). Ni la UCR ni el ex jefe Jorge Telerman consiguieron superar el piso del 2,5% de los votos para conseguir una banca.









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