Macri enfrenta demasiados frentes de batalla a 29 días de su asunción

Las consecuencias del derrumbe, la causa que salpica a sus funcionarios y asesores por la campaña sucia, los docentes y Boca no le dan respiro.

Todavía Mauricio Macri no comenzó su nuevo mandato al frente del Gobierno porteño y ya tiene cuatro conflictos abiertos que deberá sortear si quiere mantenerse como uno de los líderes de la alicaída oposición: la causa por la campaña sucia contra Daniel Filmus, la pelea con los docentes porteños por las juntas de calificación, las consecuencias políticas del derrumbe de la semana pasada y la guerra por la presidencia de Boca jaquean el futuro del líder de PRO.

Campaña sucia. El primer eje de conflicto para Macri tiene que ver con la campaña sucia que investiga la jueza María Romilda Servini de Cubría y que tuvo a Daniel Filmus como damnificado. La citación a indagatoria del asesor del líder de PRO, Jaime Durán Barba, y a otros consultores que trabajaban con el Ejecutivo porteño, es uno de los temas que pone más incómodo a los macristas. La investigación todavía no alcanzó a ningún funcionario porteño pero en el PRO creen que el tema no está cerrado aunque hoy no existan evidencias concretas. De ser así, el impacto de una citación judicial podría generar un costo político para el jefe de Gobierno. En el macrismo creen que el tema está sobredimensionado y que judicialmente no habrá elementos siquiera para culpar a Duran Barba. Sin embargo, la imagen del asesor estrella de PRO en Tribunales no será sencilla de borrar

El derrumbe. Otro eje de conflicto con fuerte impacto político se dio con el derrumbe del edificio de Bartolomé Mitre al 1200. Si bien en el macrismo destacan que el jefe de Gobierno reaccionó rápido al anunciar que indemnizará a las familias afectadas, la oposición volvió a desnudar los problemas del Gobierno porteño en el control de las obras. Tras las tragedias del gimnasio de Villa Urquiza y el boliche Beara, nuevamente surgió un aviso por parte de un inspector, quien había informado sobre la posibilidad de un derrumbe. El organismo encargado de fiscalizar las obras, la Agencia Gubernamental de Control, fue una de las dependencias que más modificaciones sufrió: en tres años cambió tres veces de director ejecutivo.

Gremios docentes. Otro de los conflictos tiene que ver con los sindicatos de los maestros porteños. Tras la reelección, el PRO presentó un proyecto para dinamitar las Juntas de Clasificacion, los organismos donde participan funcionarios y docentes (en su mayoría sindicalistas) para clasificar los antecedentes de los maestros para ascender en la carrera profesional. Bajo la premisa de que las juntas funcionan con importantes retrasos e inconsistencias, el proyecto consiste en eliminarlas y reemplazarlas por una oficina técnica, dotada de un soporte tecnológico que opere online. Esta oficina dependería del ministerio de Educación y el único ámbito donde estarían los gremios es en una única junta capaz de impugnar un concurso o supervisarlo. Esto generó una ofensiva gremial con paros y movilizaciones que, incluso, llevó a incidentes en la puerta de la Legislatura porteña con heridos incluidos. Ahora, el proyecto se podría tratar el próximo 24, y ya se prevé un paro docente y una movilización a la Legislatura.

Conflicto azul y amarillo. Las elecciones en Boca serán el 4 de diciembre. Hasta hace un par de semanas, su candidato, Daniel “el Tano” Angelici, empresario del juego y amigo del jefe comunal, tenía el camino despejado.

Pero el kirchnerismo salió a jugar fuerte para que el PRO no gane. Así, Jorge Amor Ameal, el actual presidente que es fogoneado por Carlos Zannini, el secretario Legal y Técnico de la Presidencia, será el candidato de un armado que, bajo la tutela de la Casa Rosada, logró unificar detrás de él a dos figuras importantes del club: José Beraldi, cercano a Amado Boudou, y Roberto Digón, vinculado al PJ porteño.

La fusión de los tres complica la victoria de Angelici y pone en riesgo la victoria del candidato de Macri en Boca, una ambición que forma parte del plan del PRO para el 2015.

En este marco, el jefe de Gobierno evalúa ir como candidato en la lista del Tano, ya sea como vicepresidente o como asambleísta para que su nombre traccione votos. La cuestión se dirimirá la semana que viene cuando se cierren las listas de candidatos.

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