Lucas Delfino: "No tengo dudas de que Larreta será el próximo presidente"

Lucas Delfino:

El concejal de Juntos que competirá por la intendencia de Hurlingham destaca la gestión porteña. Cómo piensa ganarle al jefe comunal Zabaleta.

Por Pablo Lapuente

El concejal de Hurlingham Lucas Delfino (Juntos) quiere cortarle una racha de tres décadas al peronismo, que gobierna el distrito desde el momento de su creación, en 1994, cuando el precandidato tenía once años de edad. Cree tener chances de llegar al sillón de la intendencia, pese a que el intendente Juan Zabaleta arrasó en 2019 con más del 54% de los votos. Su estrategia electoral está puesta en tres variables: clavar una espina en la interna a cielo abierto que mantienen distintas facciones del Frente de Todos (FdT), agigantar su desarrollo territorial y mostrarse junto a su jefe político, el jefe de Gobierno porteño. “No tengo dudas de que Larreta va a ser el próximo presidente”, asegura en diálogo con Letra P, en lo que pareciera ser también un mensaje a la dirigencia amarilla que no sienta postura atenta al crecimiento de Patricia Bullrich en las encuentas.

 

“Horacio es el que mejor representa este momento de la Argentina, porque es el único que puede garantizar que no va a improvizar en la Presidencia, porque lleva 16 años de gestión en la Ciudad”, destaca el también presidente del Ente de Turismo, en referencia a los ocho años que tuvo como jefe de Gabinete de Mauricio Macri y a los casi ocho que lleva al frente del gobierno porteño. Lo que no dice, quizás para evitar inflamar aún más la interna entre halcones y palomas, es que, según él, ninguno de los otros competidores presidenciales de Juntos por el Cambio podrían dar esa garantía de no improvización.

De todos modos, en línea con el grito de guerra que lanzó Larreta en su último acto en la provincia de Buenos Aires, en el salón La Loma ubicado en Esteban Echeverría, se muestra dispuesto a ser parte de la competencia en todas las categorías. Él, por supuesto, en la local, ya que descarta de plano cualquier otra postulación, “mucho menos a un cargo legislativo”. “Hace más de diez años que vengo preparándome para ser intendente”, dice, después de repasar su rol dentro del Ministerio de Interior, en épocas en las que lo conducía Rogelio Frigerio.

 

 

“El poder delegado ya demostró que no funciona en la Argentina. El kirchnerismo hizo un zafarrancho, con un presidente que no gobierna, con una vice que no se hace cargo. Está clarísimo que esta comparsa a contramano fue una catástrofe y, desde mi punto de vista, el peor gobierno de la vuelta de la democracia por un montón de cuestiones, pero, básicamente, por falta de conducción política. Entonces, lo que viene es que el próximo liderazgo emerja de unas PASO, en la que el que gana va a tener la libertar de saber que conduce el nuevo proceso, sin estar puesto a dedo por nadie”, analiza la interna de su partido, que se encamina a una contienda inevitable entre Larreta y Bullrich.

Delfino es integrante de la mesa chica del larretismo bonaerense -a la que también se sientan Martiniano Molina (Quilmes), Julián Amendolaggine (Berazategui) y Gastón Di Castelnuvo (Ituzaingó), entre otros-, que tiene por objetivo de mediano plazo hacerse del poder en una docena de municipios hoy gobernador por el Partido Justicialista y la perspectiva de largo plazo de darle volumen político y respaldo a un eventual gobierno nacional de Larreta.

El jefe de Gobierno porteño se muestra convencido ante estos incondicionales que la gobernabilidad estará atada, en buena parte, a que ellos logren teñir de amarillo la mayor cantidad de territorio posibles en la provincia del 38% del padrón electoral. Aún con crisis y todo, es un objetivo ambicioso, ya que la figura de Cristina Fernández es muy relevante en toda esta región.

De ahí que haya designado a este concejal de Hurlingham como presidente del Ente de Turismo porteño, un órgano de gestión sin brillo para la rosca y la construcción política, pero sumamente relevante para la visibilidad de aquellos que la conducen, ya que, en muchas ocaciones, trasciende las fronteras de la Ciudad y oficia como una vidriera por la que se puede observar la potencia, variedad y crecimiento económico del distrito más rico del país.

En una cobertura especial de Letra P en Mendoza, se lo pudo ver a Delfino junto a Larreta en buena parte de las recorridas por la Fiesta Nacional de la Vendimia, que reunió a algunos de los principales dirigentes opositores del país.

-¿Cree que puede ganarle a Zabaleta? ¿Cómo?

-Estoy convencido de que se le puede ganar porque hay un contexto nacional muy difícil y una fractura en la relación de los sectores populares y más postergados con el kichnerismo. Eso no quiere decir que estén representados por Juntos por el Cambio. Será nuestro desafío mostrarles que somos una alternativa y que podemos torcer la historia de la Argentina. Y no hay dudas de que el único que puede conducir este proceso es Horacio, por eso lo acompaño.

Aunque no lo dice, si bien es cierto que su futuro está atado, en buena medida, al desarrollo electoral de su jefe político, también implementa estrategias copiadas del peronismo, como la apertura de locales partidarios, el vínculo con clubes de barrio, merenderos y asociaciones de jubilados y el desarrollo territorial que tan bien le sirvió al histórico partido.

De hecho, buena parte de la presencia de su candidatura a intendente está puesta en los barrios populares de William Morris, a contramano del viejo manual PRO que indicaba apostar, sobre todo, a los grandes centros urbanos y localidades acomodadas. El Día del Trabajador y la Trabajadora organizó un locro con pastelitos incluidos en la perferia de Hurlingham.

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