Merkel y Obama manifestaron su "mayor respeto" y afecto por Benedicto XVI; muchos destacaron la decisión
ROMA.- Con sorpresa, conmoción y mucho respeto reaccionaron ayer los presidentes y jefes de gobierno de todo el mundo frente al inesperado anuncio de la renuncia del papa Benedicto XVI a su pontificado, el próximo 28 de febrero, y consideraron esa decisión una muestra de "grandeza" y "humildad".
Desde temprano, las reacciones en Europa fueron masivas. La canciller alemana, Angela Merkel, fue una de las primeras en hablar. Manifestó su "mayor respeto" por su compatriota y recordó el "orgullo" que sintió cuando Joseph Ratzinger fue elegido pontífice, en 2005.
"Si el propio Papa, después de reflexionar, ha llegado a la conclusión de que sus fuerzas ya no bastan para ejercer la función, merece mi mayor respeto", dijo Merkel, y le deseó lo mejor tras su renuncia.
Por su parte, el presidente alemán, Joachim Gauck, afirmó que fue una decisión "valiente" que inspira un gran "respeto".
"Para nosotros, los alemanes, este Papa tiene un significado particular: que un alemán haya sucedido al pontificado de Juan Pablo II tiene un significado histórico para nuestro país", destacó Gauck.
En Italia, el primer ministro Mario Monti dijo sentirse "muy turbado" por el anuncio del Santo Padre, lo consideró una "noticia inesperada" y destacó que nada le había hecho presagiar que se pudiera producir la renuncia.
"Estoy convencido que de la decisión ha sido inspirada por la voluntad de servir a la Iglesia hasta el final y de obrar de tal modo que en el futuro pueda tener un guía sólido", expresó Monti a través de un comunicado.
Por su parte, el presidente italiano, Giorgio Napolitano, también se mostró conmovido por la decisión y consideró que Benedicto XVI dio prueba de una "extraordinaria valentía", y añadió que el anuncio implica "un gran coraje".
Desde Gran Bretaña, el primer ministro David Cameron envió sus "mejores augurios" al Pontífice y destacó su tarea en favor de las relaciones entre Londres y la Iglesia católica. Cameron estimó que Benedicto XVI les faltará "como líder espiritual a millones de personas" y le dirigió "sus mejores deseos".
El presidente francés, François Hollande, se mostró más medido en sus palabras y afirmó que la decisión del Santo Padre merece "mucho respeto", aunque no iba a ser otros comentarios.
En España, uno de los países con mayor tradición católica de Europa, el rey Juan Carlos valoró "la especial relación" que Benedicto XVI mantuvo con el país mediterráneo, y expresó su reconocimiento "a su entrega y a su labor" en sus casi ocho años de pontificado.
Además, el monarca le transmitió sus mejores deseos "en la nueva etapa personal y de apostolado" que iniciará a partir del próximo marzo.
También el secretario general de la ONU, Ban Ki-moon, destacó ayer el "profundo compromiso" del papa Benedicto XVI, mientras que el presidente del Consejo Europeo (CE), Herman van Rompuy, manifestó "mucho respeto" por la decisión luego de un pontificado "breve, pero extremadamente difícil".
Cuando se enteró de la sorpresiva noticia, el presidente norteamericano, Barack Obama, expresó su afecto por el Papa y auguró sus mejores deseos para todos aquellos que se junten para elegir al sucesor de Benedicto XVI.
"En nombre de los estadounidenses en todo el mundo, Michelle y yo deseamos expresar nuestro aprecio y nuestras plegarias por Su Santidad Benedicto XVI", indicó el presidente en una nota difundida por la Casa Blanca.
América latina
La noticia de la renuncia del Papa conmovió también a los líderes de América latina. El presidente mexicano, Enrique Peña Nieto, fue uno de los primeros en manifestar su reacción y mostró su "solidaridad" y "respeto" por la decisión del Santo Padre de dar un paso al costado.
En la Catedral Metropolitana de la Ciudad de México oraron ayer por el Papa. Foto: EFE
"El papa Benedicto XVI siempre ha sido amigo de México y portador de mensajes de paz y reconciliación", dijo el mandatario, y recordó que el año pasado, mientras aún era candidato a la presidencia de México, participó en una misa que ofreció el Pontífice en marzo, en su única visita al país.
El presidente de Chile, Sebastián Piñera, consideró que "la renuncia del Papa es un acto de coraje y también de consecuencia", mientras que su par costarricense, Laura Chinchilla, calificó la decisión como un "gesto de valentía y humildad".
"Se trata de un profundo acto de desprendimiento y humildad" por cuanto primaron los intereses de la "institución a la que representa a sus condiciones físicas", comentó la presidenta de Costa Rica.
Otto Pérez Molina, presidente de Guatemala, destacó ayer que él podría ser el último mandatario que tenga la oportunidad de saludar a Ratzinger, ya que tiene previsto visitarlo el próximo sábado.
En Río de Janeiro, en medio de los festejos por el Carnaval, el gobernador del estado, Sergio Cabral, dijo que respetaba la decisión de Benedicto XVI y reiteró que será un "éxito la Jornada Mundial de la Juventud", que se realizará en esa ciudad durante julio próximo.
"Si el Papa, después de reflexionar, llegó a la conclusión de que sus fuerzas ya no bastan para ejercer la función, merece mi mayor respeto"
ANGELA MERKEL
Canciller alemana
"Estoy muy conmocionado, pero convencido de que la decisión fue inspirada por la voluntad de servir a la Iglesia hasta el final"
MARIO MONTI
Primer Ministro italiano
"Benedicto XVI trabajó sin tregua para reforzar las relaciones entre Gran Bretaña y la Santa Iglesia; le envío mis mejores augurios"
DAVID CAMERON
Primer Ministro británico
"Michelle y yo recordamos con alegría nuestro encuentro con el Papa en 2009; aprecio nuestro trabajo conjunto en los últimos años"
BARACK OBAMA
Presidente de Estados Unidos
"El papa Benedicto XVI siempre ha sido amigo de México y portador de mensajes de paz y reconciliación; expreso todo mi respeto"
ENRIQUE PEÑA NIETO
Presidente de México
"Se trata de un profundo acto de humildad por cuanto primaron los intereses de la institución que representa a sus condiciones físicas"
LAURA CHINCHILLA
Presidenta de Costa Rica









Comentá la nota