Juez, sin referencia nacional ni municipal

El candidato del Frente Cívico dará un nuevo viraje y en esta campaña no se meterá ni con Cristina ni con Alfonsín ni con Mestre.
Del kirchnerismo entusiasmado al antikirchnerismo acérrimo. Varios lo hicieron. Y si hay necesidad de seguir cambiando, lo seguirán haciendo en todos los sentidos que les convenga.

Luis Juez fue uno de los tantos dirigentes que dio ese giro en su trayectoria reciente. Era miembro activo de aquella transversalidad proclamada por Néstor Kirchner para sepultar el PJ y pasó a ser uno de los más enconados opositores al Gobierno nacional. Y ahora está dando otro: sostener un discurso moderado sobre Cristina Fernández de Kirchner.

El candidato a gobernador del Frente Cívico tomó nota del marcado repunte de la imagen de la Presidenta, pero fundamentalmente es consciente de que tiene una importante franja de potenciales votantes K, muchos de los cuales podrían condicionar su sufragio provincial en función de los posicionamientos nacionales. Por eso, el discurso juecista objetará algunos aspectos de la gestión kirchnerista, como el tema de la corrupción, pero no mucho más. Y elogiará otros.

Y Juez, que se quedó huérfano de referencia nacional con la huida hacia Capital Federal de Fernando “Pino” Solanas, también será muy moderado con el candidato presidencial radical Ricardo Alfonsín, a quien había maltratado como a varios de sus correligionarios. Al senador nacional le hicieron entender que no tiene posibilidad de aspirar a ganar la elección si no lo votan los radicales el 7 de agosto.

Los juecistas explican estos virajes diciendo que están aprovechando “el favor” que les hizo Juan Schiaretti de adelantar la elección nacional y la municipal de la ciudad de Córdoba, ya que el Frente Cívico carece de representación electoral en ambas jurisdicciones.

En ese sentido, hay otra novedad en los intentos de Juez por tener posiciones contenidas: no se meterá con Ramón Mestre.

El líder del Frente Cívico no encuentra candidato a intendente capitalino. Pondrá en la pista a alguien ya entrada la campaña de gobernador, pero –al menos por ahora–esa candidatura es testimonial. La agrupación que ganó las dos últimas elecciones de intendente de la ciudad de Córdoba por más del 50 por ciento, una, y por más del 40 la otra, hoy aparece con riesgo de no llegar a los dos dígitos de porcentaje de sufragios.

En el comando de Mestre hace algunas semanas tomaron nota de que Juez dejará a salvo a su colega senador de la andanada de críticas. El candidato radical a intendente lo negará una y mil veces en público, pero cuando hace planes a partir de un hipotético triunfo el 18 de septiembre, los hace pensando en una convivencia con Juez o con José Manuel de la Sota. Tal vez ambos sean cuidadosos con el favorito en las encuestas capitalinas.

Pero entre cada una de las elecciones hay casi dos meses y el resultado provincial seguramente no será neutro respecto del provincial.

Y antes de la provincial hay centenares de elecciones municipales. Radicales y justicialistas se repartirán triunfos, que serán festejados por Oscar Aguad y De la Sota. Juez quedará al margen. No habrá podio para él. El senador nacional y candidato buscara ingeniársela para ocultar esta debilidad diciendo que él prioriza la competencia provincial antes que las disputas municipales.

En realidad, lo que todos los candidatos a gobernador saben con el tema de los alineamientos es que sea quién fuere el próximo presidente deberán tener una relación de sujeción; y los intendentes, en una porción importante, se terminarán alineando con el que le toque ser gobernador, más allá de los partidos.

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