Jorge Álvarez: “Sanz es el único candidato que puso las cartas sobre la mesa”

Jorge Álvarez: “Sanz es el único candidato que puso las cartas sobre la mesa”
El concejal radical de San Isidro, alineado al proyecto del senador, opinó sobre las definiciones que se darán en internas partidarias el próximo 30 de abril. Dijo que el kirchnerismo va “a pedir la adhesión y reafirmación del pasado” y le pide certezas al Gobierno en torno a la nueva ley electoral.
Además, afirmó que “no necesitamos resurrecciones. El radicalismo tiene que oxigenar la política y la dirigencia”.

El radicalismo definió el 30 de abril como fecha para elecciones partidarias para dirimir el candidato presidencial del sector. El día fue elegido en un acuerdo entre los espacios de Ricardo Alfonsín y Ernesto Sanz. El vicepresidente Cobos afirmó que competirá en las primarias del 14 de agosto.

En este contexto, La Noticia Web dialogó con el concejal radical de San Isidro Jorge Álvarez. El joven edil analizó la coyuntura partidaria y lanzó críticas al gobierno. También habló del Espacio Abierto de Gustavo Posse.

Se definió el 30 de abril como el día para realizar las internas partidarias del radicalismo, ¿por qué se llegó a esta decisión?

Básicamente porque el radicalismo no confía en los tiempos y los procesos que definió el gobierno nacional. Debemos aprovechar este momento que vivimos, donde hay una oferta amplia de dirigentes para presentar a la sociedad. Se está condicionando al gobierno, se le está diciendo que no creemos en lo que se plantea sobre la primaria abierta. Con este gesto se exigen certezas. En el caso de que el gobierno confirme que es una falacia esta convocatoria a reforma política, el radicalismo constituye el eje central, la alternativa, a la propuesta del gobierno nacional. Es decir que la primaria del radicalismo puede llegar a constituir como la primaria del arco opositor.

Desde el cobismo dicen que si Sanz y Alfonsín no quieren participar de la interna del 14 de agosto, entonces no estarían ajustándose a derecho porque no cumplirían con la nueva ley electoral.

Yo pienso de esta manera: defendemos los intereses del radicalismo, los intereses del radicalismo obligan a que el gobierno dé certezas, nosotros al gobierno hoy no le creemos. En ese campo, estamos decidiendo quién va a ser el representante del radicalismo, de cara a lo que pueden ser las primarias del 14 de agosto, en el caso de que se lleven a cabo; o pensando directamente en octubre en el caso de que las primarias no existan, como presuponemos nosotros.

¿Por qué dice que no van a existir?

No vemos hasta el momento ninguna intención real por parte del gobierno nacional de permitir que se de un verdadero proceso de selección transparente entre todos los partidos, el mismo día y a la misma hora. Lo que vemos es una estrategia de patear hacia delante la definición. El gobierno sí tiene un nombre puesto, y lo que quiere es congelar a todo el arco opositor durante 6 meses, que es el tiempo de instalación. Tenemos una hiperpresencia de las acciones del gobierno nacional, con toda la andanada de medios propios y oficiales; y por el otro lado tenemos un enorme nivel de dispersión y desconocimiento de muchas figuras que pueden ser alternativas. Al gobierno le conviene patear esto hacia delante de forma interminable.

Sanz pidió licencia de la conducción partidaria, esto marca su intención de dedicarse de lleno a la campaña.

Esto marca, primero, la transparencia y honestidad de Ernesto Sanz. De los candidatos en pugna es el único que puso las cartas sobre la mesa, que no utiliza su cargo partidario y ningún recurso extra que no sea su vocación por ser el candidato del radicalismo y el próximo presidente de los argentinos. Además, con esto obliga a que en el resto del radicalismo hayan gestos de desprendimientos. Los políticos tenemos una deuda en Argentina, la de educar y transmitir un mensaje con valores. Ernesto Sanz ha dado una señal muy clara, se despojó de una herramienta que le podría dar mucho mayor poder en la competencia interna. Baja al llano y se pone como uno más. Eso resalta su figura y reafirma lo que ya sabemos quienes lo conocemos en relación a su verdadera concepción de la vida y su honestidad intelectual.

¿Estas son las principales diferencias que usted ve con los otros precandidatos? El radicalismo presenta además a otros dos referentes fuertes. Ricardo Alfonsín, con una gran trayectoria, diputado nacional, la fuerza del apellido; y Julio Cobos, vicepresidente, uno de los máximos exponentes del resurgimiento del radicalismo hace un par de años.

Hay una diferencia sustancial entre Ernesto, Julio y Ricardo. En primera instancia, en el caso de Ernesto, todo su caudal político se constituye en torno a lo que deja para el futuro. Julio Cobos es un exponente de una situación particular del país, la 125, que permitió al radicalismo visibilizar gran parte de su historia y sus valores. Ricardo es un trabajador nato del radicalismo de la provincia de Buenos Aires, y el salto a la plana mayor de la política nacional ha sido fruto de la muerte de su padre. En el caso de Ernesto, es un hombre que ha construido en torno al mérito, desde presidente de la Juventud en San Rafael en el año 83 hasta presidente del Comité Nacional, desde intendente de San Rafael a Senador Nacional. Además es el que va a ofrecer a la sociedad argentina una vuelta de página. En el 2011 vivimos un momento especial, ha muerto un líder político como Néstor Kirchner, ha cambiado el escenario político nacional, y el gobierno va a convocar elecciones para pedir adhesión a lo que hizo antes. Va a pedir la adhesión y reafirmación del pasado. Nosotros tenemos la oportunidad de ofrecerle a la sociedad las cosas de las que estamos orgullosos, de las que hemos aprendido, lo que rescatamos; pero sobre todo estamos ofreciendo de cara al futuro es un plan, un programa y conjunto de acciones que son las que entendemos que Argentina necesita.

En diciembre el intendente Gustavo Posse presentó el Espacio Abierto. Lo mostró como un lugar independiente para las distintas líneas radicales y también para extrapartidarios. Usted estuvo ese día. ¿Cómo ve este nuevo espacio?

Participé como amigo de Gustavo Posse y de muchos de los que estuvieron ahí. Celebro todo tipo de construcción, encuentros, generación de espacios. Hay gente muy valiosa que ha vuelto al radicalismo. Creo que es un lugar donde hay gente que se siente contenida, y no se siente así en otros espacios del partido. Pero yo no me identifico con la idea de estar todos juntos porque sí. En el radicalismo hace falta constituir un programa, que sea de renovación. No necesitamos resurrecciones. El radicalismo tiene que oxigenar la política, y apostar a oxigenar la dirigencia. Espacio Abierto es un desafío, pero hay otros en gestación que pueden contribuir y hacer sus aportes. Bienvenido sea.

Posse está muy cerca de Julio Cobos, sin embargo mucha gente que estuvo en la presentación de Espacio Abierto después se mostró con Sanz. Incluso se habló de una reunión privada entre Posse y Sanz. ¿Esto cómo se explica?

No sé qué grado de veracidad tienen algunas cosas que se señalan. Pero, en primer lugar, me parece que Gustavo Posse es un hombre coherente. Tiene una buena relación y ha hecho una apuesta con Julio Cobos. Me parece más que loable. Los que no se identifican con Cobos hoy, pero participaban con él ayer, seguramente lo hicieron en su momento porque no encontraban otra alternativa. Hay una situación en la política argentina que lo cambió todo, la muerte de Néstor Kirchner. El que no entienda que a partir de eso la política argentina se reinventa y hay que rediscutir las cosas, está perdiendo la oportunidad. Nosotros tenemos la posibilidad de abrir un debate hacia adelante sobre las cuestiones que durante ocho años no se enfrentaron: la descentralización de territorio, hemos utilizado 40 mil millones de dólares para subsidiar a sectores medios de clases urbanas, hay que repensar los recursos para reinventar el país. Estamos en un momento clave para discutir la matriz energética. Hay que pensar en el corto, medio y largo plazo. Creo que el contexto político y la dirigencia de hoy lo permite. Además hay que correr esta antinomía que existió hasta hoy entre kirchnerismo y antikirchnerismo.

Se vio a referentes del oficialismo haciendo campaña, participando de actividades y sacándose fotos en la costa. Lo mismo sucedió con todo el arco opositor no radical. ¿Sanz privilegió los mitines internos por una cuestión estratégica, cuándo llegarán las actividades de campaña más tradicional?

Sanz comenzó una campaña y lo hizo de cara a la sociedad. Casi todas las actividades tienen un correlato hacia fuera y otro hacia adentro. En el caso de la costa, la semana pasada hubo actividades con empresarios en Mar del Plata, con productores en Balcarce, hoy tenemos un encuentro con productores frutiorticolas en La Plata, después con jovenes que tienen participación social, artistas y estudiantes en Moreno, el fin de semana estamos con el sector del agronegocio en Lobería, con el sector pesquero en Necochea. Tratamos de llevar la propuesta que nosotros tenemos, escuchar, y después viene una campaña donde cada uno intenta hacer lo que puede. Algunos políticos quieren ir a un programa de televisión como el de Tinelli y se prestarán a difundir sus ideas desde ese lugar, y otros intentarán hacerlo desde otro lugar quizás más propio de la política. Es válido, yo no soy quien para juzgarlos.

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