En Casa de Gobierno dicen que fue el Gobernador quien propuso la reforma a Néstor Kirchner. Intenta eliminar el impuesto al cheque y acordar una cláusula de garantía de ingresos para las provincias.
Tal como adelantó Los Andes el pasado viernes, en la Casa Rosada ya se trabaja para una convocatoria a los gobernadores, que podría producirse en los próximos diez días.
El encuentro Kirchner-Jaque se produjo en Chaco, momentos antes de la ceremonia de reasunción del ex presidente como máximo titular de la conducción partidaria y -según el relato que hacen en la Casa de Gobierno de Mendoza- fue la piedra angular del subsiguiente anuncio público de Kirchner sobre la formación de una comisión de gobernadores para comenzar a avanzar en el diseño de un nuevo reparto entre la Nación y las Provincias.
"La propuesta cayó muy bien en el partido y entre los otros gobernadores", subrayó el secretario general de la Gobernación, Alejandro Cazabán.
Y destacó que esta iniciativa -cuyos detalles finos presentará mañana en Mendoza el propio Jaque a su gabinete, intendentes y legisladores del PJ- logra armonizar un nuevo reparto de fondos "priorizando los intereses de Mendoza", con "la sustentabilidad y viabilidad de un modelo nacional inclusivo que trasciende la gestión kirchnerista y ya está internalizado en la sociedad" a través de beneficios como "la jubilación del ama de casa y las asignaciones familiares universales".
El oficialismo saldrá a "doblar la apuesta" de la oposición e intentará quitarle la bandera de los "mayores recursos" para las provincias, al tiempo que intentará sustituir la discusión de un nuevo reparto del impuesto al cheque por otra mayor que abarque toda la masa coparticipable.
"Discutir únicamente la ley de cheque en el Congreso es un acto de demagogia irresponsable de la oposición que tiene por finalidad última golpear el Gobierno nacional, quitándole recursos destinados a sostener beneficios sociales universales", disparó Cazabán. "Esto es muy propio de gente que no tiene la responsabilidad de gobernar y que, cuando la tuvo, terminó buscando el helipuerto", remató.
"A Mendoza llegan 350 millones de pesos por año sólo por asignaciones familiares universales, que destina la Nación porque previamente los recauda", destacó Mercau.
Para el Gobierno provincial, el ámbito adecuado de discusión de la coparticipación no es el Congreso, sino un foro de gobernadores y la Nación, en busca de acuerdos que -sólo en segunda instancia- deben ser refrendados o rechazados, pero no modificados, por el Parlamento y las Legislaturas. "Así lo establece la Constitución", subrayan insistiendo en que una "ley-convenio es de naturaleza superior a una ley-simple".
Los funcionarios de Jaque recuerdan que un Pacto Fiscal de este tipo "fue firmado en 2002 por el presidente Eduardo Duhalde, el gobernador Roberto Iglesias y el ministro de Hacienda, Enrique Vaquié". Subrayan que en ese pacto "Mendoza renunció a tener un piso de ingresos garantizados" a cambio -precisamente- de la coparticipación del 30% del impuesto al cheque.
La referencia a la renuncia al "piso garantizado" tiene su correlato en la propuesta de Jaque, que hablará de "una cláusula de garantía de ingresos" (nominales) para que ninguna provincia reciba menos que antes.
"Coparticipar en forma total el impuesto al cheque significaría eternizar un gravamen distorsivo para la actividad económica", coinciden Cazabán y Mercau.
Y, adelantando la postura que mostrará mañana el gobernador Celso Jaque, ambos se pronuncian lisa y llanamente por "eliminar el impuesto al cheque", mediante una "reforma responsable de aplicación gradual" que permita una sustitución por un impuesto coparticipable (muy posiblemente Ganancias) que no resienta la recaudación.
La "propuesta Jaque" sobre reforma de la coparticipación federal se fundamenta en trabajos propios de la época de senador nacional, tiene muy en cuenta una iniciativa elaborada hace más de una década por el Insteco (el instituto de investigación de José Bordón) y recepta los aportes de un equipo interministerial conformado por Adrián Cerroni y Pablo Frigolé (Hacienda); Mario Adaro (Gobierno), Cazabán y Mercau.
Esta idea se presentará mañana, dos días antes de que la oposición política vuelva a intentar conseguir quórum en el Senado nacional para aprobar su proyecto de coparticipación total del impuesto al cheque, que le aportaría 300 millones anuales a la Provincia sacándole 10 mil millones a la Nación.
Todo sucede en momentos en los que la oposición reclama a los legisladores oficialistas (como el senador Adolfo Bermejo) que "no vote contra Mendoza". Y cuando el oficialismo ofrece -como respuesta- "votar a favor de Mendoza, sin hacerlo contra Argentina".
La Argentina presenta una estructura fiscal sustentada sobre cuatro provincias "grandes" que aportan más de lo que reciben (Buenos Aires, Santa Fe, Córdoba y Mendoza) con vistas a mantener un ritmo más equilibrado de desarrollo en todo el país, lo que favorece a veinte provincias "chicas" a las que les llega más que lo que aportan.
Se descuenta que cualquier intento de modificación de la actual distribución derivará en inmediatas resistencias de las provincias "chicas" a la hora de abordar la coparticipación secundaria que fija los porcentajes que le tocan a cada una.
Esto permite especular que Jaque puede quedar ubicado más cerca de Daniel Scioli (Buenos Aires), el socialista Hermes Binner (Santa Fe) o el peronista disidente, Juan Schiaretti, que de los kirchneristas José Luis Gioja (San Juan) o Jorge Capitanich (Chaco); el peronista disidente Alberto Rodríguez Saá (San Luis) o el radical Brizuela del Moral (Catamarca)








Comentá la nota