La interna radical sigue al rojo vivo: Noel Breard "atendió" al Gobernador

La interna radical sigue al rojo vivo: Noel Breard "atendió" al Gobernador
El Senador provincial del Bloque Alem dijo que el Gobernador no es "el de 2001: está desteñido y débil", calificó. Y se refirió con ironía a la reconciliación del mandatario con el Comité Nacional de la UCR: "En política nada es definitivo. Ricardo volvió a al radicalismo luego de estar abrazado con Néstor Kirchner", sostuvo.
Fué objeto tendría machacar tanto con que nadie quiere internas si fuera tan natural el consenso? La interna radical sigue al rojo vivo, pese a que el ricardismo apura la unidad que le devuelva apoyo y la iniciativa que perdió en estos nueve primeros meses al frente del Gobierno provincial.

Lo que sí parece que no podrá es acallar las voces críticas, que parten de dirigentes que si bien admiten que el Frente de Todos ha muerto, no adhieren al campamento del mercedeño. Entre ellos están el diputado Armando Aquino Britos y el senador Noel Breard, quien ayer atendió al primer mandatario con una de sus ocurrencias incisivas, que suele afilar en los mentideros políticos.

"Ricardo Colombi no es el de 2001, está desteñido y débil", dijo el legislador.

Más duro todavía, negó que el radicalismo se encamine hacia la unidad, aunque coincidió con su par Sergio Flinta acerca de que se anticipa una dura puja electoral contra el peronismo.

Breard fue uno de los que se retiró del acto de asunción de los interventores de la UCR Corrientes, Carlos Ulrich y Hugo Maldonado, luego de que el titular del Comité Nacional, Ernesto Sanz, elogiara el papel del interventor saliente, José Luis Bellia. Y en ese sentido, se apuró en aclarar que no se trató de un gesto definitivo su salida abrupta, es decir, no se cierra a la posibilidad de unificar el partido.

Ahí fue cuando apeló a su ironía, para demostrar que no es imposible ese proceso de unidad. "En política nada es definitivo. Ricardo volvió a al radicalismo luego de estar abrazado con Néstor Kirchner", dijo, y recordó que fue dicho sector que solicitó la normalización partidaria y "ahora se invirtieron los roles".

Además, le tendió un puente a los alfiles oficialistas, que reclaman "sostén" partidario para la gestión de Ricardo. “Si llaman por teléfono vamos a conversar. Si la normalización es a sangre y fuego, no nos darán tiempo a una respuesta partidaria en serio. Si la cosa es normalizar, no hay problema de conversar", dijo.

Y añadió: "No le vamos a dar el lujo de decir que están unidos".

Además de "desteñido, y débil ", en comparación con su performance de 2001, Breard dijo que ve a Ricardo "con más inseguridades", y advirtió sobre lo nocivo que puede ser esa imagen: "Si parece fracturado, lo pasan por encima", dijo por la habilidad del peronismo de oler, como los tiburones, la sangre.

Finalmente, y ante la posibilidad de ser tildado de enemigo de la unidad, o peor aún tal como están las cosas dentro del distrito radical, un residuo de la gestión anterior, aseveró: "No soy arturista. El arturismo y el ricardismo es un falso dilema", señaló, para volver a mostrar lo que tiene en la cabeza, pegándole pero ofreciéndole una chance al Gobernador: "El principal referente del Gobierno está asustado, pero es un luchador", reconoció.

Comentá la nota