La diputada dijo sentir "asco" por la fiesta que organizó Julio Alak. Bonafini, por su parte, defendió al ministro y dijo que allí "se puede hacer de todo".
La titular de Madres de Plaza de Mayo, Hebe de Bonafini, aseguró que en el predio recuperado donde funcionó la Escuela de Mecánica de la Armada (ESMA) "se puede hacer de todo" al defender la organización del asado para dos mil personas organizado el 27 de diciembre pasado por el ministro de Justicia, Julio Alak.
Al mismo tiempo, Bonafini descalificó a la organización Herman@s de Desaparecidos por Verdad y Justicia que hizo la denuncia por el brindis de fin de año: "'Hermanos se juntaron hace dos días y nunca hicieron nada, nunca los vi en ningún lado. No los considero ningún organismo de derechos humanos, los desestimo".
En su defensa, Bonafini aseguró que "en ese lugar (por la ex ESMA) se puede hacer de todo, no hay nadie que pueda decir lo que no se puede hacer; yo ahí armé 'cocinando política' durante cinco años y vinieron cientos de personas", recordó y lamentó que "ahora, los que no hacen nada, los que están siempre en contra, los que son 'todo no', 'cuanto peor mejor', vengan decir estas cosas" y criticar la celebración.
En este sentido, la referente de Madres explicó que “lo que pasa es que a los medios les viene bien (esta polémica). Más basura hay, más revuelto hay, más mierda sacan a relucir".
Por su parte, la diputada del Frente Amplio Progresista (FAP), Victoria Donda, que nació en ese centro clandestino de detención durante la dictadura, dijo sentir "asco" por la utilización que el Gobierno hizo del predio: "No me extraña de Alak, me da asco que se pueda hacer un asado ahí".
En declaraciones a Clarín, Donda consideró "una barbaridad que en un lugar donde se cometieron esas atrocidades se pueda hacer ese festejo". Según la dirigente del FAP, el kirchnerismo encabeza "un Gobierno que hace su bandera de los derechos humanos, pero que quiere adueñarse del tema como si fuera su exclusiva bandera".



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