De la “guardia pretoriana” al repliegue digital: cómo Las Fuerzas del Cielo volvieron al lugar donde nacieron

De la “guardia pretoriana” al repliegue digital: cómo Las Fuerzas del Cielo volvieron al lugar donde nacieron

La agrupación encabezada por el Gordo Dan surgió con la ambición de disputar espacios dentro de La Libertad Avanza, pero nunca logró desarrollar una estructura territorial propia. Mientras Sebastián Pareja consolidó su poder después de las elecciones de 2025, los “celestiales” retrocedieron a las redes sociales.

Pedro Lacour

La frase apareció cuando Javier Milei ya había intentado bajar la espuma del conflicto. Después de que el Presidente calificara como una simple “controversia” la polémica por la cuenta anónima @PeriodistaRufus y sugiriera que se trataba de un episodio “prefabricado”, Daniel Parisini volvió a la carga. “No le mientan NUNCA MÁS al Presidente”, escribió el Gordo Dan en su cuenta de X al sostener que las evidencias seguían comprometiendo al presidente de la Cámara de Diputados, Martín Menem. Lo mismo repitió esa noche, en su programa La Misa, que se transmite por el canal de streaming Carajo.

La pelea virtual entre Santiago Caputo y el karinismo volvió a poner en primer plano a Las Fuerzas del Cielo, la agrupación referenciada en el asesor presidencial que nació en 2024 con la ambición de convertirse en una herramienta de construcción política dentro de La Libertad Avanza. Durante algún tiempo, sus integrantes imaginaron que la influencia acumulada en streams y militancia digital podía transformarse en representación territorial y lugares de poder dentro del oficialismo. Un año después, el balance es muy diferente. Mientras el dirigente bonaerense, Sebastián Pareja, consolidó su control sobre la estructura partidaria libertaria con el aval total de Karina Milei, el espacio regresó progresivamente al terreno donde siempre fue más fuerte: las redes sociales.

Agustín Romo y Daniel Parisini (Gordo Dan) en el cierre de campaña de Manuel Adorni en la ciudad de Buenos Aires, en mayo de 2025.

Aquella controversia se había iniciado días antes, cuando un posteo compartido por @PeriodistaRufus, una cuenta conocida por cuestionar a dirigentes libertarios enfrentados con la secretaria general de la Presidencia, redirigía a la cuenta oficial de Instagram de Menem. El diputado riojano atribuyó el episodio a un error cometido por un integrante de su equipo, pero desde Las Fuerzas del Cielo sostienen que hay pruebas suficientes para demostrar que era él quien estaba detrás del perfil.

La reacción de Parisini no fue casual. El episodio fue una demostración más de la tensión que mantienen con el sector karinista, que hoy concentra buena parte del poder partidario libertario. Primero aparecieron las diferencias por los armados electorales el año pasado. Más recientemente llegaron las denuncias judiciales impulsadas por Pareja contra usuarios libertarios vinculados a la militancia digital oficialista. Después se sumaron los cruces públicos entre Lilia Lemoine y el propio Gordo Dan.

Sebastian Pareja es hoy diputado nacional y uno de los dirigentes favoritos de Karina Milei. NA

Cuando Las Fuerzas del Cielo fueron lanzadas formalmente en noviembre de 2024 en San Miguel, el objetivo iba mucho más allá de la batalla cultural. El espacio reunía a dirigentes, funcionarios, influencers, streamers y militantes digitales vinculados a Santiago Caputo que compartían una misma convicción: la energía política que había contribuido al triunfo de Javier Milei podía convertirse también en una estructura capaz de disputar poder. La agrupación aspiraba a desarrollar cuadros políticos, ganar presencia territorial y transformarse en un actor relevante dentro de la estructura partidaria libertaria. Durante varios meses, la hipótesis pareció plausible.

Probablemente el momento de mayor exposición pública de Las Fuerzas del Cielo haya sido durante el cierre de campaña de Manuel Adorni para las elecciones porteñas de mayo de 2025. Aquella tarde, los estandartes inspirados estéticamente en la Antigua Roma ocuparon un lugar central en la escenografía libertaria. Los cánticos propios convivían con las columnas movilizadas por Pareja desde distintos municipios del conurbano bonaerense. Vista en retrospectiva, la escena adquiere un valor casi simbólico. Mientras la agrupación juvenil exhibía identidad, mística y una militancia cada vez más visible, el parejismo dejaba ver una estética más parecidas a la vieja política que supuestamente Milei venía a desterrar.

El Gordo Dan encabezó la columna de la agrupación Las Fuerzas del Cielo. En la foto se lo ve junto al exsecretario de Culto, Nahuel Sotelo, el legislador bonaerense Agustín Romo y el armador Lucas "Sagaz" Luna.

Con el respaldo absoluto de Karina Milei, el armador bonaerense fue desarrollando una red propia de dirigentes que terminaría convirtiéndose en la principal columna organizativa de La Libertad Avanza. A diferencia del universo construido alrededor de Caputo, cuya fortaleza estaba asociada a la comunicación y la movilización militante, Pareja apostó desde el comienzo a una lógica más tradicional de construcción política basada en el control de los armados y la administración partidaria.

El cierre de listas bonaerense de julio de 2025 fue la primera señal visible de ese proceso. El Gordo Dan y sus muchachos esperaban que la influencia acumulada durante meses se tradujera en candidaturas y representación propia dentro de las listas. El resultado estuvo lejos de esas expectativas. La confección final quedó en manos del karinismo y los espacios obtenidos por Las Fuerzas del Cielo fueron considerablemente menores a los imaginados por sus impulsores. La derrota posterior de septiembre pareció fortalecer la posición interna de la agrupación juvenil, pero luego de octubre, con Pareja en modo diputado nacional electo, todo volvió a su normalidad.

En el entorno karinista recuerdan que, antes de las elecciones de octubre, Santiago Caputo insistía en la necesidad de alcanzar acuerdos con gobernadores y estructuras provinciales en distritos donde el oficialismo tenía poca presencia. El esquema alineado con la hermana del Presidente defendía la postura contraria: presentar listas propias y evitar acuerdos que pudieran diluir la identidad libertaria. Los resultados terminaron reforzando esa lectura. “En casi todas las provincias donde ellos decían que había que acordar porque íbamos a perder, terminamos ganando o quedamos a pocos puntos”, resume un dirigente alineado con el armado territorial libertario.

Santiago Caputo y su tropa. Arriba, de izquierda a derecha: Agustín Romo, Gordo Dan y Lucas "Sagaz" Luna. Abajo: el exsecretario de Justicia, Sebastián Amerio, y la abogada Macarena Alifraco.

La explicación que ofrecen los vencedores de aquella disputa es bastante menos épica que la de sus adversarios. “Ellos quedaron enojados porque no les quedó un concejal”, ironiza ante elDiarioAR un dirigente que participó de aquellas negociaciones. Más allá de la exageración, la frase refleja una mirada extendida dentro del karinismo. Según esa interpretación, desde las filas celestiales sobreestimaron su capacidad para transformar influencia digital en representación política concreta. El crecimiento posterior de Pareja reforzó todavía más esa percepción. La denuncia presentada contra distintos usuarios libertarios vinculados al ecosistema digital oficialista fue leída por muchos integrantes de Las Fuerzas del Cielo directamente como un desafío. La causa, que terminó derivando en imputaciones contra varios usuarios, profundizó todavía más la fractura entre ambos sectores.

Cuando Las Fuerzas del Cielo fueron presentadas en sociedad como la “guardia pretoriana” y el “brazo armado” de Milei, la expectativa era que la agrupación se transformara en una herramienta capaz de disputar espacios dentro de La Libertad Avanza. Hoy esa ambición parece haber quedado en segundo plano. No hay presencia territorial propia en expansión ni una estrategia visible para disputar la conducción partidaria. “Se pensaron que hacer política era ir a la plaza a repartir remeras”, lanza, filoso, un referente libertario del conurbano bonaerense.

El año pasado, Las Fuerzas del Cielo movilizaron al acto de Milei en Córdoba.

Pero el retroceso no implicaría una desaparición total ni mucho menos. El Gordo Dan sigue siendo una de las figuras más influyentes del mundo digital oficialista. El legislador bonaerense Agustín Romo conserva centralidad dentro del espacio, al igual que el exsecretario de Culto Nahuel Sotelo. Pero la a incógnita hacia adelante es si ese repliegue de Las Fuerzas del Cielo en el terreno digital no terminará coincidiendo con un avance del propio karinismo sobre ese ecosistema. Este mes, Milei encabezó en la Quinta de Olivos una reunión con referentes libertarios de redes sociales organizada por Lilia Lemoine, que dentro del oficialismo aparece cada vez más recostada sobre ese ala. La señal más reciente llegó esta misma semana, cuando Iñaki Gutiérrez, uno de los influencers más cercanos al Presidente desde la campaña de 2021, fue recibido para desayunar con Milei.

¿Se trata apenas de gestos aislados o del intento karinista de construir una usina digital propia que reduzca la dependencia del oficialismo respecto del universo caputista? Por ahora, nadie se anima a dar una respuesta definitiva. Lo cierto es que el Rufusgate dejó expuesta una realidad que dentro del oficialismo pocos discuten. Mientras la hemana del Presidente consolidó durante el último año su control vertical sobre la estructura partidaria de La Libertad Avanza, el espacio de estética romana y celulares como “armas” regresó al lugar donde nació. No el territorio. La trinchera de los teclados.

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