El Gobierno disolvió la Oncca y dio el control de la caja a Moreno y Boudou

El organismo más cuestionado por el campo fue desmantelado por un decreto de Cristina Kirchner; se encargaba de distribuir las compensaciones a los productores; sus funciones serán absorbidas por una nueva unidad que también integrarán los ministros Domínguez y Giorgi

Sorpresivamente, el Gobierno disolvió la sospechada Oficina de Control Comercial Agroalimentario (Oncca), encargada de repartir las compensaciones a los alimentos.

La decisión fue adoptada por la presidenta Cristina Kirchner mediante el decreto 192/2011, que se publica en el Boletín Oficial de hoy y lleva la firma de la jefa del Estado y los ministros del gabinete.

Asimismo, en el decreto inmediatamente posterior (193/2011), la Presidenta ordena la creación de la "Unidad de Coordinación y Evaluación de Subsidios al Consumo Interno", que asumirá las funciones que desempeñaba la Oncca.

La nueva unidad dependerá del ministerio de Economía, con lo cual el ministro de la cartera, Amado Boudou, tendrá influencia directa sobre el manejo de los fondos. Pero esa unidad, además, estará integrada, según el decreto 193, por Guillermo Moreno.

Según lo publicado en el Boletín Oficial, la unidad "será presidida por el Ministro de Economía y Finanzas Públicas, y tendrá como Vicepresidentes a los Ministros de Agricultura, Ganadería y Pesca y de Industria (Julián Domínguez y Débora Giorgi, respectivamente), según la materia y el ámbito de su competencia".

También estará integrada por el secretario de Hacienda (Juan Carlos Pezoa), entre otros funcionarios.

Una historia de denuncias. La Oncca había sido creada el 27 de noviembre de 1996, como organismo descentralizado de la ex Secretaría de Agricultura, Pesca y Alimentación, y actualmente dependía del Ministerio de Agricultura que conduce Julián Domínguez.

Desde 2006, el presidente Néstor Kirchner controlaba esa caja de subsidios. Primero, su influencia se filtraba a través Ricardo Echegaray, hoy titular de la AFIP. Luego Echegaray le dejó el cargo a Emilio Eyras, su mano derecha.

Los escándalos por denuncias de corrupción por la gestión de compensaciones de la Oncca se multiplicaron. Y otro funcionario de confianza del matrimonio presidencia, el santacruceño Juan Manuel Campillo, reemplazó a Eyras al frente de la polémica oficina.

Desde el alejamiento de Echegaray, la Oncca tuvo otro perfil, diferente del confrontativo que la hizo protagonista durante el conflicto del campo en 2008. En aquel momento fue la encargada de aplicar un férreo control sobre las exportaciones y repartió subsidios a la producción primaria y la agroindustria.

En cuanto a las denuncias de corrupción, por caso, en 2009 una investigación periodística de Clarín denunció graves irregularidades en el otorgamiento de subsidios al engorde de vacunos en corrales, ideados por el secretario de Comercio Interior Guillermo Moreno y aplicados por la Oncca.

Según esa investigación, cifras millonarias de subsidios se habrían entregado a establecimientos inexistentes o no registrados.

Un caso puntual que terminó bajo la órbita de la Justicia fue el de Benjamín Tapia, a quien se presume que la Oncca creó un un feed lot a su nombre y le destinó un millón de pesos. La maniobra de pago fue registrada entonces por las cámaras de una sucursal marplatense del Banco Nación.

Comentá la nota