"La gente votó para que haya equilibrio, pero la final es en 2015"

"La gente votó para que haya equilibrio, pero la final es en 2015"
El senador radical Ernesto Sanz señaló que en las Paso se votó el final de un ciclo y se autopostuló para la carrera presidencial en dos años.
El senador radical Ernesto Sanz aprovechó la invitación al Coloquio de Idea que comienza este miércoles en Mar del Plata donde charló con la candidata a concejal Vilma Baragiola. Arribó unos días antes y recorrió varios distritos de la Quinta Sección, habló con los candidatos y realizó entrevistas con los medios. Sentado en la redacción de 0223, se mostró esperanzado por las elecciones de octubre, aunque advirtió que “la final se juega en 2015”. En ese sentido, no ocultó sus deseos de anotarse en la carrera presidencial del Frente Progresista Cívico y Social, entre los que también apuntó a Hermes Binner y Julio Cobos.

-¿Cómo analiza los resultados generales de las Paso?

En todo el país, la lectura es que tres de cada cuatro personas votaron en la misma dirección. No acompañando el gobierno y manifestando dos cosas que son muy fuertes. Hay una composición estructural que dice fin de ciclo, termina una etapa. Y hay un mensaje a la oposición que es: en este final de ciclo tienen dos años para construir el espacio alternativo.

La gestión está teniendo enormes dificultades. Uno lo ve en el tema energético, que no puede salir del círculo vicioso. El tema de la Gendarmería, que la saquen de un lado y la lleven a otro muestra la falencia de un plan de seguridad.

-Después del conflicto del campo, en 2008, también parecía que era el fin del ciclo kirchnerista y finalmente “resucitó”. ¿No cree que pueda pasar lo mismo?

-No, hay una gran diferencia. Primero, la reacción de la sociedad: en 2009 hubo un voto bronca, más emocional. Ahora veo un voto más estructurado, más bisagra: vamos a abrir una etapa nueva. En segundo lugar, las condiciones políticas eran totalmente diferentes. Había un gobierno que no estaba en la etapa de desgaste, que todavía tenía mucho para hacer. En los seis meses que hubo entre junio y diciembre el gobierno fue con todo (Ley de Medios, AFJP, Aerolíneas y demás) y cuando asumieron los nuevos legisladores el Congreso quedó empatado: mayoría en Diputados y minoría en el Senado.

Acá hay una cosa totalmente diferente. El agotamiento, el Congreso se renueva ahora mismo y además no genera tanta expectativa, la gente lo que quiere es un equilibrio y todos sabemos que la final se juega en 2015. El gran interrogante es qué pasará en los próximos dos años. Para nosotros es una etapa de transición que tiene más que ver con la respuesta que dé el Gobierno que con lo que podamos aportar nosotros. Si el Gobierno se hace cargo de una transición pacífica estaríamos bien. Si se pone las anteojeras, va para adelante, no reconoce nada y empieza una etapa de sucesión con violencia, incluso dentro del propio partido, el país va a vivir momentos complicados.

-¿Por qué cree que no hay tanta expectativa con esta elección?

-No se ha generado una expectativa de cambio del Congreso en la gente, como si la hubo en el 2009. Veo una expectativa de equilibrio. Se van a equilibrar las cargas en diciembre. El cambio de modelo para la Argentina vendrá dentro de dos años. Con vistas al 2015, hay dos grandes fuerzas que pueden competir. Son el Frente para la Victoria y el radicalismo junto con sus aliados. Esto es una buena noticia. La UCR recupera fortaleza nacional. Donde más nos falta es en la Provincia de Buenos Aires, pero en el resto del país estamos recuperando mucho espacio. Esto significa que podremos liderar la construcción de un frente con las otras organizaciones aliadas. Daremos batalla competitiva en el 2015.

-Para 2015, el kirchnerismo parece estar apostando a Scioli. ¿Qué nombres pueden encabezar el Frente Progresista?

-Tenemos que construir este espacio con dos o tres reglas de oro. Primero, un programa mínimo de coincidencias básicas, luego reglas de juego claras que establezcan que las candidaturas se tendrán que dirimir en una gran primaria abierta en el 2015, y en tercer lugar, vienen los nombres que irán a competir. Estoy seguro que cada organización que compone el frente aportará sus nombres. En el radicalismo, yo soy uno de los que tengo ganas y quiere protagonizar. No soy el único. Aparentemente, también está Julio Cobos. El Socialismo aportará a Binner. Hay cuatro o cinco nombres. La gente elegirá quien es la cabeza del frente y los demás acompañaremos o nos tendrán que acompañar.

-¿Y qué rol le imagina a Sergio Massa?

-Massa es una incógnita. No lo considero oposición. Por ahora, es más de lo mismo. No tiene diferencias de fondos con el gobierno nacional. Solo tiene diferencias de formas. No lo he escuchado hablar de corrupción, energía, narcotráfico o de la pérdida educativa en la provincia de Buenos Aires o en otro punto del país. Tengo miedo que al no haber diferencia de fondo termina siendo un pacto de continuidad. En la primaria de agosto, canalizó el voto antigobierno. Hoy todo su boom se circunscribe en el territorio bonaerense. Esto no quita que tenga una proyección nacional. Lo dirá el tiempo. También, el tiempo dirá cuál es la vinculación con el propio partido de gobierno y cómo lo resolverán. Es un tema que lo tendrá que definir el peronismo. Nosotros nos dedicaremos a construir la contracara que es lo que da equilibrio.

Cree que lo que se vivió con la Presidenta puede cambiar algo

En el plano político esto no va a cambiar el voto. Ya está analizado por distintos sondeos de opinión. El voto emocional existe, pero no creo que cambie. La recuperación de la presidenta felizmente ha sido rápida. Sí influye en la gestión producto de una cuestión elemental. Ahora nos damos cuenta de la concentración de poder y la acumulación de atribuciones.

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